Otra desgracia más

Por Carlos Luis Baron domingo 5 de febrero, 2012

UNIÓN EUROPEAE.- Una nueva desgracia se produce en el país con el naufragio sucedido este fin de semana y que ha dejado un saldo de 12 víctimas mortales y unas 40 desaparecidas, según los informes de los organismos de rescates dados a conocer a la prensa nacional.

No es la primera vez que suceden estos hechos en la República Dominicana, tampoco son casos aislados, ya que constantemente se dan a conocer informaciones que ponen en relieve la desesperación por la que atraviesan algunos ciudadanos é intentan buscar nuevos horizontes y lo hacen por cualquier vía, aunque con ellos pierdan sus propias vidas que es lo único preciado que poseen.

¿Por qué se van los dominicanos en yolas? pregunta que valdría la pena nos las hiciéramos todos los dominicanos, siendo muy difícil encontrar una real respuesta, ya que según los que están en el gobierno en la República Dominicana todo va bien y donde todo va bien, entonces nadie tendría porque preocuparse, ello así; si esto fuese verdad nadie tendría que endeudarse para emprender tan desafortunada aventura.

Son muchas las personas que señalan de que en ese país caribeño, (el mismo que muchos llaman paraíso del Caribe) no se puede vivir y, ¿Por qué no se puede vivir en la República Dominicana? Si este país se ha convertido realmente en un paraíso para muchos extranjeros que han llegados al mismo y hasta han jurados por la bandera nacional.

Si la situación en la República Dominicana está tan bien como la pintan algunos de nuestros políticos, de ser así entonces no existe necesidad alguna para salir del país, mientras ellos hacen estas aseveraciones muchos dominicanos pagan altas sumas de dinero para salir en frágiles embarcaciones y con la incertidumbre de que no tienen la seguridad si llegarán al destino deseado.

Son tantas las veces que miles de dominicanos han sido engañados por los organizadores del lucrativo negocio, siendo muchos de ellos dejados abandonados en pequeñas islas aledañas de la República Dominicana, como son isla Catalina, Saona etc. etc. y con la inconveniencia de que si llegase al destino final, esto no le garantiza a ningún ciudadano que pueda ejercer una vida normal por las condiciones de ilegalidad en tierras extrañas, ya que las leyes migratoria han sido cambiada y endurecida casi en todos los países del mundo; hasta el punto que muchas naciones solo quieren aceptar a extranjeros con altas cualificaciones profesionales y solo si ellos los requieren voluntariamente.

La situación de crisis internacional por la que atraviesan las grandes naciones ha sido en gran medida las razones principales por las que se han visto en la obligación de arreciar sus leyes migratorias internas, afectando en gran medida a los extranjeros emigrantes, sobre todo a aquellos que provienen de los países tercermundistas.

Como se comprende, Los Estados Unidos de Norteamérica, en los últimos años ya no es el gran paraíso donde todo se puede, tomando en cuenta la alta tasa de desempleo existente, además de las dificultades que tienen los extranjeros para regularizar el Status migratorio que se hace necesario para poder sobrevivir en esta nación, luego de los atentados terroristas que fuera objeto el 11 de Septiembre del 2003, el que obligó según sus dirigentes a la creación de nuevas leyes que afectan a todos inmigrantes sin importar cual sea su nacionalidad.

Si miramos hacia Europa, España por ejemplo cuenta con un 22% de paro laboral y en el renglón de la juventud un 40%, lo que hace aún peor la situación, más con una inflación de los precios en sentido general que ha motivado que muchos extranjeros regresen a sus respectivos países voluntariamente, porque sin trabajo aquí o allí en la patria de uno mismo se vive mejor.

La semana pasada, Inglaterra dictaminó un nuevo reglamento para contrarrestar la inmigración extranjera y sólo permitir la entrada de profesionales que puedan ejercer una labor específica de rendimiento a la sociedad inglesa.

Es muy difícil poder clasificar la necesidad de cada ser humano y sobre todo, la de aquellos que tienen una familia a quien mantener, si no se cuenta con una fuente de ingresos económicos, es de ahí que muchos optan por emigrar buscando la oportunidad de un mejor medio de vida, aquella que se le niega en su propia patria.

Muchos se preguntarán por que precisamente yo que vivo en el extranjero me atrevo a escribir sobre este tema, pero es necesario que se hable del mismo, no importa quien lo haga, quiero que sepan que porto desde hace casi dos décadas un pasaporte europeo, y aún así yo también añoro a la tierra que me vio nacer.

Sin embargo debo reconocer que las autoridades del país no han hecho lo suficiente para incentivar la permanencia de sus ciudadanos en suelos nacionales, ya que República Dominicana es un país que las personas que no están involucradas en la política con los gobiernos de turnos no tienen un derecho a un trabajo decente y seguro para así poder llevar una vida adecuada juntos a familia, teniendo un techo donde vivir, dar el pan, la educación y la salud que merecen sus hijos, y además se debe señalar que el sector privado también tiene su cuota de culpa, porque no aportan suficientes fuentes de empleo y los salarios en gran mayoría son irrisorios.

Las autoridades nacionales deben implementar una campaña de concientización nacional a fin de evitar una gran estampida ciudadana, pero para ello tendrán que desarrollar un plan general para que el bienestar nacional se encuentre al alcance de todos, aunque sabemos que estos es muy difícil de lograr, ya que gran parte del presupuesto nacional se pierde en canales oscuros y aquellos que los manejan no están dispuestos a renunciar a esas prerrogativas, las mismas que solo pueden recibir a través de la política partidista.

Las autoridades dominicanas están en la obligación de evitar a que se sigan produciendo hechos tan lamentables como el mismo, porque para tantas desgracias está bueno ya.