Otro escándalo sacude a la ONU

Por jueves 18 de agosto, 2005

Naciones Unidas, (EFE).- La directora de la División Electoral de la ONU, Carina Perelli, es la primera mujer en ese organismo acusada de insinuarse sexualmente a sus empleados y de crear un ambiente abusivo en el departamento que dirige.

El portavoz de la ONU, Stephan Dujarric, dijo ayer que el Departamento de Recursos Humanos del organismo le envió el pasado 4 de agosto una carta a Perelli en la que se le imputan "cargos relacionados con la gestión y el abuso a sus empleados".

"Si no responde a los cargos, el departamento deberá tomar algún tipo de acción disciplinaria", dijo Dujarric.

Desde hace cuatro meses, la ONU está investigando una serie de acusaciones contra Perelli, entre ellas el tono abusivo y despreciativo con el que trata a sus subordinados, así como quejas de que promovía a jóvenes empleados ofreciéndoles trabajos para los cuales no estaban calificados.

Perelli, de 48 años y de origen uruguayo, aún no ha respondido a las acusaciones y tiene como fecha límite para hacerlo hasta finales de esta semana, indicó Dujarric.

En un informe preliminar encargado a la firma consultora suiza Mannet por el subsecretario de Asuntos Políticos de la ONU, Kieran Prendergast, también se incrimina a Perelli de haber malgastado dinero del presupuesto departamental en viajes y en subsidios universitarios para algunos de sus empleados.

Pero Dujarric lo desmintió e insistió en que los cargos contra la funcionaria están relacionados únicamente con su "estilo de gestión", y no en cuestiones financieras.

La División Electoral que dirige Perelli se encarga de ayudar a los países en la preparación y supervisión de procesos electorales en todo el mundo, a petición de los gobiernos.

Entre los méritos atribuidos a su carrera profesional, figuran haber encabezado el equipo electoral de la ONU que ayudó a organizar las elecciones en Irak, Afganistán y en los territorios palestinos.

Las acusaciones contra Perelli se producen en un momento difícil para la ONU, que está en la mira de las investigaciones por el caso de corrupción del programa humanitario a Irak "Petróleo por Alimentos".

La ONU intenta también recuperar su credibilidad, tras conocerse algunos casos de abuso sexual por parte de su personal en las misiones de paz.

Además, en febrero pasado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Ruud Lubbers, renunció a su cargo tras el escándalo por los cargos de acoso sexual e intimidación en su contra.