Paniqueados y arrastrados

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de febrero, 2012

En una oportunidad escuche decir del Profesor Bosch que cuando un político se muestra zigzagueante la mejor manera para determinar su verdadera posición es juzgándolo por lo que hace y no por lo que dice. Creo que el candidato del apodo del PPH está siendo víctima del pánico y pretende confundirnos con lo que dice públicamente y lo que hace soterradamente. Por ejemplo, dice que está adelante en la contienda electoral pero se comporta como un perdedor. También dice que desea una campaña limpia, pero promueve la sucia.

Ningún candidato en la Republica Dominicana había realizado lo hecho por Danilo en tan solo tres meses: Aniquilar una desventaja de 20 puntos porcentuales y posicionarse en la sima de las preferencias. Pero si a alguien le falla la memoria veamos lo siguiente.

En 1962, a pesar de la dura lucha entre el PRD y Unión Cívica Nacional (UCN), Juan Bosch ganó fácilmente las elecciones. En 1966 y después de la Revuelta de Abril, sabemos de lo reñido del proceso entre Bosch y Balaguer, no obstante el gran matadero electoral instalado. Los procesos de 1970 y 1974 representaron el dominio del balaguerismo. En 1978 el PRD arrancó delante y Balaguer nunca se pudo recuperar, terminando el periodo de los doce años. En 1982 Jorge Blanco arrancó delante y ganó fácilmente el proceso. En 1986 Jacobo Majluta nunca se pudo recuperar de la división del PRD y Balaguer regresó al poder. En el 1990 se dio la segunda gran batalla electoral entre Bosch y Balaguer, y al final el PRD decidió apoyar a Balaguer en contra de Bosch. En 1994 Balaguer decidió reducir el periodo constitucional. En 1996 Leonel y el Frente Patriótico ganaron en segunda vuelta. En el 2000 a Danilo Medina le toco convertirse en el único peledeísta -además de Bosch- en enfrentar a Balaguer, lo que facilito la instalación del cuatrienio perdido, cuyo protagonista fue el hoy candidato del apodo del PPH. Finalmente, en el 2004 y 2008 el PRD reconoció su indiscutible derrota de mano de Leonel.

Como vemos ha sido imposible remontar desventajas en las contiendas electorales después de la muerte de Trujillo. Sin embargo, como dice una señora, “lo de Danilo ha sido como un tsunami”. Pero, ¿a qué se debe este descalabro electoral de Hipólito? Yo en lo personal creo que a tres aspectos fundamentales. Primero a que Danilo representa la renovación, pero a la vez ha desarrollado una campaña inteligente y adaptada a nuestros tiempos. En segundo lugar, Hipólito es el candidato ideal para Danilo, ya no hay chiva que amarrar en la Máximo Gómez y no es ente de unidad ni en su propio partido y mucho menos en el país. Y por último, el peso específico del bipartidismo es muy fuerte y era solo cuestión de tiempo para que las fuerzas vivas y determinantes de nuestro pueblo se alinearan y se definieran por los mejores intereses, como efectivamente lo han hecho del lado de Danilo.

¿Qué les queda al PPH y a Hipólito por hacer? De ellos no me sorprendería nada, pero lo que es indiscutible es que están siendo presas del pánico que se apodera de los políticos –como dice Obama- cuando las cosas no salen según lo planeado, o para decirlo en el argot popular están “paniqueao” o “paniqueados”. Levantaron la bandera de lucha en contra de la Junta Central Electoral y la sociedad los derrotó. Pero lo último que han empezado a desarrollar es la típica campaña sucia. Iniciaron con la candidata vice-presidencial, pasaron a las cancelaciones de visados a USA, y como se les están desmontando una por una sus infamias, no se sabe con qué más se arrastraran.

El PPH e Hipólito han cometido el error más elemental que pueden cometer los políticos: han confundido lo estratégico y lo táctico. Pero con premisas falsas nunca se llega a buenos objetivos. Ellos creen que con golpes tácticos van a demoler el científico y coherente plan de campaña trazado por Danilo y el PLD. Ellos piensan que las mentiras y golpes bajos cambiaran los números. No lo van a lograr. Esto es cuestión solo de tiempo. Y advierto que no descarto que abandonen la contienda y argumenten cualquier cosa.

El PPH e Hipólito deben de entender que la regla de oro del juego democrático es ganar o perder. No es verdad que el pueblo dominicano va a permitir que el proceso democrático que ha costado tanta sangre y sacrificio sea entorpecido por ellos. Y para evitar eso le propinaremos una derrota fulminante en media vuelta como ha sucedido en las dos últimas elecciones presidenciales. Ahora, esa debe ser la meta: fulminarlos de manera contundente para no dejar espacio al pataleo. Hacia ahí vamos!!

Ramón Santana. Dominicano residente en Teaneck, NJ, USA