Papa pide paz en mundo y Tierra Santa en su primera Misa Gallo

Por domingo 25 de diciembre, 2005

Ciudad del Vaticano, 24 dic (EFE) – El papa Benedicto XVI ofició hoy por primera vez en su Pontificado la tradicional Misa del Gallo, en la que pidió por la paz en el mundo, especialmente en Tierra Santa, e imploró a Dios que donde hay discordia nazca la paz. "Cumple tu promesa Señor. Haz que donde hay discordia nazca la paz, que surja el amor donde reina el odio, que se haga luz donde dominan las tinieblas. Haz que seamos portadores de tu paz", afirmó Joseph Ratzinger en la homilía de la tradicional Misa de Nochebuena.

En una basílica de San Pedro abarrotada de fieles, en una noche fría y teniendo a un lado una imagen del Niño Jesús, Benedicto XVI dijo que Dios es tan grande que puede hacerse pequeño, tan poderoso que puede hacerse inerme y venir a nuestro encuentro como niño indefenso, "a fin de que podamos amarlo".

El Papa manifestó que con el nacimiento de Jesús una "luz brilló" y que esa luz significa "conocimiento y verdad, en contraste con la oscuridad de la mentira y de la ignorancia".

Esa luz -precisó- hace vivir a los hombres, les indica el camino y es amor.

La Luz de Belén, aseguró, nunca se ha apagado y ha iluminado a los hombres y mujeres a los largo de los siglos.

"A partir de Belén, una estela de luz, de amor y de verdad impregna los siglos. Si nos fijamos en los santos, desde Pablo y Agustín a Francisco, Domingo, Francisco Javier, Teresa de Avila y Madre Teresa de Calcuta vemos que ese camino de luz se inflama siempre de nuevo en el misterio de Belén", agregó el Papa, que incluyó a la beata Teresa de Calcuta entre los santos, lo que demuestra que él considera a la monja que dio su vida por los más pobres entre los pobres como santa.

Benedicto XVI pidió a los católicos que no permitan que esa llama luminosa se apague "por las corrientes frías de nuestro tiempo".

En esta noche en que los cristianos de todo el mundo miran a Belén, el Papa pidió especialmente por los hombres y mujeres que "viven y sufren" donde nació Jesús.

"Queremos rezar por la paz en Tierra Santa: Mira, Señor, este rincón de la tierra, al que tanto amas por ser tu patria. Haz que ella resplandezca la luz. Haz que la paz llegue a ella", dijo el Papa.

El Obispo de Roma subrayó que los primeros que vieron a Cristo fueron los pastores, personas que en aquellos años estaban mal vistas en la sociedad y que ello demuestra que El ama a todos porque son criaturas de Dios.

A este respecto subrayó que algunas personas han cerrado su alma a Jesús y que El no encuentra "un resquicio por donde entrar". El Papa pidió a los fieles que sean portadores de paz y la comuniquen.

La misa, que fue transmitida por 122 televisiones de 74 países de los cinco continentes, comenzó con el anuncio del nacimiento del Señor con la lectura del antiguo texto de las "Kalendas".

Siguió con un homenaje floral ante una imagen del Niño Jesús realizado por doce niños de todo el mundo, entre ellos los mexicano Emilia Lazazzara y Lorenzo Bellina.

Los otros niños eran dos italianos, dos filipinos, dos congoleños, dos alemanes, un indio y un coreano.

Durante la misa, concelebrada por una treintena de cardenales, se pidió por la convivencia pacífica entre los pueblos en la justicia y el respeto de las diferentes culturas y por los niños y los adolescentes.

Concluida la ceremonia, las miles de personas que acudieron a la basílica contemplarán en el centro de la plaza, el Portal de Belén levantado delante del obelisco, que ocupa una extensión de 400 metros cuadrados.

El Belén cuenta con 17 figuras, todas a tamaño natural, de las que más de la mitad provienen del Portal de Belén que fue realizado en 1842 en la iglesia romana de San Andrés della Valle por San Vicente Palotti.

Al lado del Portal ha sido colocado el tradicional árbol de Navidad, que este año ha regalado al Papa la región de Alta Austria y que mide 30 metros de alto.

Antes de la Misa del Gallo, a media tarde, Benedicto XVI encendió el Cirio de la Paz en la ventana de su apartamento, que da a la plaza. No pronunció frase alguna, sólo rezó unos segundos por la paz en el mundo.

Benedicto XVI volverá mañana a la basílica vaticana para leer desde el balcón central del templo su primer Mensaje de Navidad e impartir la bendición Urbi et Orbi (a la ciudad de Roma y a todo el mundo), que será transmitido por 111 televisiones de 68 países.