Paradas de guaguas abarrotadas de vacacionistas

Por admin jueves 20 de marzo, 2008

SANTO DOMINGO, RD.- Cientos de personas se aglomeraron este jueves en las principales paradas de guaguas de la capital y el Distrito Nacional para viajar al interior del país a celebrar la Semana Santa junto a familiares y amigos, y visitar playas, ríos y balnearios. Las estaciones de guaguas no dan abasto, ya que por más difícil que esté la situación económica, las personas se la ingenia y viaja a su pueblo y a hoteles del país a disfrutar.

La Amet, el COE y la Defensa Civil han montado un operativo en conjunto para ayudar a los bañistas, a las personas que viajan al interior del país y cuando regresan a evitar accidentes, pidiéndoles y observando en todo el trayecto del viaje para que no manejen ingiriendo bebidas alcohólicas, y a una velocidad moderada.

Pero no todo deciden ir a playas y ríos, muchos se quedan en la casa por asunto de trabajo o por falta de dinero, deciden quedarse en la ciudad, y visitar la playa más cercana a la ciudad, que Boca Chica, a 30 minutos de la capital. Desde ayer miércoles, en las paradas de la región del Cibao, la situación cambio, porque los chóferes aprovechando el feriado se la Semana Mayor, aumentaron los precios de los pasajes al interior del país.

Un pasaje para Puerto Plata costaba la semana pasada 180 pesos, ahora se obtienen en 220 pesos. Ha Santiago 140 pesos, ahora 160 pesos. Para la región Sur, también los chóferes incrementaron el precio de los pasajes, a Barahona costaba 200 pesos, y le aumentaron 40 pesos.

Es mínima la cantidad de dominicanos que durante la Semana Santa asiste a las Iglesias. La mayoría prefieren irse a lugares de diversión. La Defensa Civil informó que este año han cerrado 132 playas y balnearios en todo el país, por los riesgos que constituyen para las miles personas que se desplazan por todo el territorio dominicano.

Los objetivos son diversos: desde simplemente visitar un lugar de diversión, descansar, ver parientes y amigos parientes, que por las obligaciones del trabajo tienen varios meses o años que no los ven. Los chóferes con destino al Sur observan el movimiento de gente y consideran que este año el número de viajeros es menor que el anterior.