Pedrosa: “Poca gente confiaba en mí en estos momentos”

Por domingo 16 de octubre, 2005

Phillip Island (Australia), (EFE).- Dani Pedrosa, que hoy consiguió su segundo campeonato del mundo en 250 cc y el tercero en tres años, declaró que "poca gente" confiaba en él "en estos momentos", y eso que casi nadie sabía que su lesión en el hombro era, en realidad, una rotura de la cabeza del húmero.

"Nosotros siempre hemos confiado en nuestras posibilidades, aunque muchos no lo hayan hecho. Poca gente se lo esperaba, sólo nosotros, y eso dice mucho de lo que hay alrededor. Nosotros nos hemos dedicado a trabajar y a no hacer cosas raras. Cuando te centras en eso, los resultados llegan", comentó Pedrosa.

Lo que más preocupaba a todos era el aspecto físico del piloto español. "Después de Qatar sí creí que se me estaba complicando el campeonato, porque no avanzaba en mi recuperación. Llevaba tres semanas que no mejoraba y no sabía cuánto tardaría en hacerlo", explicó.

Hasta que no ha terminado la carrera y no consiguió el título Mundial el piloto no declaró la verdadera naturaleza de su lesión.

"Todavía no sé cómo pude terminar en Japón. Pensamos que se trataba de una lesión muscular y, cuando me examinaron, me dijeron que no tenía nada roto, pero el dolor era enorme. Cuando llegamos a Malasia, fuimos enseguida a hacer una resonancia magnética que reveló la existencia de una fractura en la cabeza del húmero, afortunadamente sin desplazamiento", desveló Pedrosa.

"Lo sabían muy pocas personas; mis médicos de Barcelona y sólo un miembro del equipo. No queríamos asustarles. Tampoco lo dijimos por si acaso no nos dejaban correr, y también para que los demás pilotos no se aprovecharan de la situación. Más que el dolor, el problema era que no podía pilotar bien al no poder colocarme correctamente sobre la moto", explicó.

En Phillip Island el piloto español lo tenía muy claro. "Tenía que realizar una buena salida y luego ir valorando las situaciones. Stoner se ha caído muy pronto y De Angelis, que iba detrás, ha chocado contra él. Aunque ha salvado la caída, la moto se ha roto, así que dos rivales han quedado descartados. Lorenzo, Porto y yo, que rodábamos más retrasados, lo hemos visto y hemos podido esquivarles", indicó.

"Porto estaba rodando muy rápido, así que he decidido seguirle. Si le pasaba, bien, y si no, ser segundo tampoco hubiera sido un mal resultado; no era necesario arriesgar más de la cuenta", siguió.

Al cruzar la meta, Dani Pedrosa rompió a llorar. "He cruzado la meta y no ha sido hasta la primera curva cuando he sido consciente de que también había ganado el título. Ahí es cuando he roto a llorar de alegría y emoción. Normal después de todo lo que hemos sufrido encima de la moto, en el box, sin poder pilotar bien estas últimas semanas".

Además de la victoria y el Campeonato, Pedrosa sumó hoy la ansiada victoria número 600 de Honda, la 500 la logró Mick Doohan. "Evidentemente ha supuesto una gran satisfacción, pero de no haber sido por otros pilotos que han logrado las anteriores, yo no habría conseguido la número 600. Por lo tanto, creo que se trata de una casualidad que haya sido yo, más que un mérito".

El balance, ya con el título en el bolsillo, era obligado. "Hemos logrado grandes resultados en una temporada que ha sido muy competida. En cada carrera hemos tenido que luchar mucho para subir al podio, al que había muchos aspirantes, y a pesar de todo hemos logrado siete victorias, las mismas que el año pasado. Sentenciar el campeonato en Australia ha sido también un gran alivio", comentó.

"Dedico el título al equipo, a mi gente y a la afición, que también se lo merece", observó, añadiendo que todavía no ha pensado en la próxima temporada. "Aún quedan dos carreras y he estado tan concentrado estas últimas semanas que no me he parado a pensarlo", concluyó Dani Pedrosa. EFE