Peloteros hispanos de los Yankees resignados con la derrota de anoche

Por martes 11 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ De seguro que el dueño de los Yankees de Nueva York, George Steinbrenner, no estará pensando igual que la mayoría de los jugadores hispanos del conjunto con más historia y más costo del negocio de las Grandes Ligas de los Estados Unidos.

“El Boss”, como se le conoce en medios anglos al propietario de Los Mulos de El Bronx, había advertido al manager Joe Torre días antes de que en el partido de anoche celebrado en Anaheim, California, la novena cayera por marcador de 5-3, que si no clasificaba para la Serie Mundial de este año, su tiempo estaría contado al frente de Los Bombarderos.

Pero las estrellas latinas de los Yankees, reaccionaron resignados con la actuación que tuvo el club especialmente frente al novato dominicano Elvin Santana que el 23 de abril ya había blanqueado a una franquicia, que por décadas, ha sido considerada sino la más, una de las más temibles en el pasatiempo americano de mayor fervor.

Tras desplomarse la explosiva batería Yankee, que liderada por Alex Rodríguez, durante la campaña regular, fue una de la que más cuadrangulares produjo, Bernie Williams, Robinson Canó y Rubén Sierra, expresaron sus opiniones acerca del encuentro en el que para los cronistas especializados, los integrantes de la empresa de béisbol que más dinero para en ambos circuitos, fue vergonzosamente humillada por el rookie quisqueyano.

El lanzador, oriundo de La Romana, mantuvo en todo el momento la calma y el control y se vistió de gloria al silenciar a los poderosos bates que hasta ese momento, habían constituido un imperio en el home plate.

“Hicimos un buen esfuerzo, pero desafortunadamente no pudimos alcanzar la victoria, pero tenemos que darle crédito al equipo de Los Angelinos que supieron luchar, jugaron mucho mejor que nosotros en este partido y se merecieron la victoria”, indicó Bernie Williams, de quien se especula terminará definitivamente su presencia en los Yankees, al vencer su contrato este año, tras 15 años de estelar actuación.

“Es una noche muy penosa, ya que nos descartaron y eso, pero creo que hicimos buen trabajo, no llegamos donde queríamos, pero hicimos el trabajo”, se limitó a decir el dominicano Robinson Canó, segunda base del equipo de El Bronx.

El boricua Rubén Sierra, quien anoche no pudo repetir el hit que como emergente conectó en el cuatro partido del domingo que empató las acciones, dándole luego una apretada victoria a Los Mulos indicó que “nosotros empezamos bien, pero el equipo de ellos (Los Angelinos), se mantuvo fuerte, hicieron carreras, picharon bien y mantuvo la ofensiva de nosotros parada y de esa forma pudieron dominarnos”.

Desde el otro lado, el de la dulce victoria, Vladimir Guerrero, Francisco Rodríguez y Santana, se mostraron muy optimistas sobre lo que les espera frente al poderoso equipo de Los Medias Blancas de Chicago.

“Les ganamos a Los Yankees, es hora de ir a Chicago y derrotarlos para vencer en la Serie Mundial”, se limitó a decir el lanzador Rodríguez, el relevista venezolano sobre cuyos hombros descansaron la mayoría de los triunfos de los californianos durante la temporada del 2005.

Guerrero sostuvo que una de sus mejores satisfacciones fue la de haber venido de atrás y ganarle a los Yankees. “Ahora, el trabajo es vencer a Chicago”.

Los Angelinos de Los Angeles, que ahora sin su estelar abridor Bartola Colón, tendrán que enfrentar la recia batería, la velocidad y el bull pen de Los Medias Blancas, deberán utilizar todos sus recursos para no ser barridos en la serie y correr la misma suerte que los Medias Rojas de Boston.

El conjunto chicagüense, no ve acción en una Serie Mundial desde 1917.

Después del último out, realizado por la primera base de Los Angelinos sobre una rolata del japonés Hideki Matsui con dos corredores a bordo y dos outs, la ciudad de Nueva York, se convirtió en un virtual cementerio. Muy pocas bocinas, que eran de vehículos propiedad de seguidores de Boston, se dejaron escuchar en la fría y tenebrosa noche otoñal para la sede de un equipo acostumbrado a ser el protagonista del gran espectáculo de octubre y que ha vencido conquistando 26 series mundiales