Persiste desacuerdo a unas horas de inicio paro transporte N.York

Por lunes 19 de diciembre, 2005

Nueva York, 19 dic (EFE).- La cuenta atrás ha comenzado para la paralización completa de la red de transporte publico de Nueva York, la mayor de EEUU, por el bloqueo en que se encuentran las negociaciones para buscar un acuerdo antes de medianoche.

Los neoyorquinos son pesimistas sobre la posibilidad de un acuerdo entre la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés), que gestiona la red de metro y autobuses, y el sindicato TWU Local 100, que lidera las negociaciones.

El sindicato, que busca una mejora de las condiciones salariales y de pensiones en el nuevo convenio colectivo, lanzó un primer ultimátum hace unas semanas, con la amenaza de una huelga indefinida a partir del pasado viernes.

El avance en algunos puntos de la discusión le llevó a aplazar la amenaza cuatro días, con lo que la nueva fecha limite se ha establecido en las 00.01 horas de esta medianoche.

De cumplirse la amenaza, cerca de siete millones de neoyorquinos se quedarán sin el medio de transporte necesario para llegar a sus puestos de trabajo, lo que derivaría en un caos que costaría a la ciudad unos 400 millones de dólares diarios.

A la ausencia de personal en las empresas y comercios en Manhattan, el corazón de la ciudad, se unirían las pérdidas en ventas en esta campaña navideña, en la que normalmente se produce el 40 por ciento de los ingresos de todo el año.

Las posturas han permanecido muy enfrentadas durante el fin de semana, especialmente por la insistencia de la administración en denunciar que la huelga es ilegal, según una ley que afecta a los empleados públicos, y que podría costar a cada huelguista una multa de hasta 25.000 dólares diarios.

El sindicato, por su parte, denunció ayer a la patronal por considerar que su intento por rebajar las prestaciones por jubilación es contraria a la ley.

Como aperitivo para lo que se puede avecinar mañana, el sindicato ha paralizado hoy dos líneas de autobuses privados del distrito de Queens, un primer golpe que ha dejado sin medio de transporte a unos 57.000 ciudadanos de esta zona.

Los 700 empleados de estas dos líneas, que recorren los barrios de Jamaica y Triboro, llevan casi tres años sin convenio colectivo.

El próximo año está previsto que estas dos líneas se integren en la Autoridad Metropolitana de Transporte, por lo que, hoy por hoy, sus trabajadores no tienen estatus de empleados públicos y pueden ir a la huelga sin consecuencias legales.

Los más de 33.000 empleados restantes de la MTA harán lo mismo a partir de la medianoche si, como se teme, no se producen avances significativos en las negociaciones.

"A menos de que haya un movimiento sustancial de la MTA, los trenes y autobuses se pararán a la medianoche de hoy", dijo a la prensa el presidente del sindicato Roger Toussaint.

Mientras permanece reunida la mesa de negociación en un céntrico hotel de Manhattan, los empleados del transporte están celebrando concentraciones y manifestaciones en varios puntos de la ciudad, entre ellos la oficina del gobernador, George Pataki, a quien piden que presione a la MTA para que haga una oferta más generosa.

En un intento de deshacer el bloqueo, el sindicato ha decidido rebajar sus exigencias a cambio de que se suavicen las medidas disciplinarias.

Así, por ejemplo, han anunciado que estarían dispuestos a aceptar un convenio a tres años con una subida de salario del seis por ciento, frente al ocho por ciento anterior.

Entre los puntos donde están más distantes destaca el de las pensiones, ante la insistencia de la MTA en que los nuevos contratados no cobren el 100 por cien de las pensiones hasta los 62 años, frente a los 55 años de los actuales empleados.

Ayer mismo, el sindicato presentó una queja ante el Consejo de Relaciones Laborales del Estado, con el argumento en que la MTA no puede modificar las condiciones para el cobro de pensiones, por lo que le pide que retire este punto.

Habitualmente, el Consejo de Relaciones Laborales se demora varios días en dar una respuesta, por lo que, sea cual sea su decisión, no dará tiempo a paralizar la huelga de mañana. EFE