Piden más flexibilidad a EEUU para lograr TLC

Por miércoles 19 de octubre, 2005

Washington, 19 oct (EFE).- Los negociadores de Perú, Colombia y Ecuador presionan esta semana a EEUU para que flexibilice sus posiciones de cara a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC), cuyas conversaciones han entrado en su recta final.

"Estados Unidos ha mantenido posiciones muy rígidas en las conversaciones, pero llegó el momento de la verdad", dijo a EFE el embajador Carlos Alzamora, asesor del Gobierno peruano para las negociaciones.

El proceso se ha alargado durante meses y se han rebasado una y otra vez las fechas límite marcadas para cerrar el acuerdo. No obstante, una agenda muy cargada desde diciembre está apretando el corsé a los cuatro países.

La gran parte del texto ha sido concluida, pero quedan las cuestiones más peliagudas, que son fundamentalmente las normas de protección a la propiedad intelectual y el comercio de productos agrícolas.

Esta semana se celebra en Washington una reunión de balance en la que los negociadores jefe realizan una evaluación de lo logrado hasta ahora y los pasos para resolver lo que queda.

Pero esas lagunas ya dependen menos de los análisis de los técnicos y los expertos, y más de las decisiones políticas de las cuatro naciones.

Los países andinos se han quejado durante todo el proceso de la falta de concesiones por parte de Washington. "Espero que Estados Unidos entienda la necesidad de abandonar sus posiciones maximalistas", dijo Alzamora.

La Oficina del Representante de Comercio Exterior de EEUU no respondió una petición de EFE para hablar sobre el tema.

Estados Unidos pretende obtener un acceso sin obstáculos a los mercados agropecuarios de los tres países, incluso para productos delicados como el maíz, el arroz, el fríjol y la carne de pollo, mientras que esas naciones intentan atrasar lo más posible la futura eliminación de los aranceles.

En propiedad intelectual la gran manzana de la discordia es la exigencia de Washington de que se protejan por cinco años los datos de prueba de un fármaco, lo que impide la fabricación de genéricos durante ese período, una medida que va más allá de las disposiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Al tiempo que se intensifican los contactos para lograr un acuerdo, también se moviliza la oposición y hoy organizaciones de EEUU y de Colombia ofrecieron una rueda de prensa telefónica para resaltar los males del acuerdo.

Lori Wallach, de la organización Public Citizen, destacó que la administración del presidente George W. Bush se niega a incorporar protecciones laborales en el acuerdo que Perú, por ejemplo, sí ha aceptado.

Por su parte, Miguel Cortés, miembro del Colegio Nacional de Químicos Farmacéuticos de Colombia, señaló que el fortalecimiento de los monopolios de los medicamentos que exige EEUU le costaría a su país 290 millones de dólares hasta 2010.

Y Gustavo Triana, de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) afirmó que el acuerdo beneficiará sobre todo al sector importador y los grupos interesados en las privatizaciones.

Los negociadores pretenden alcanzar un acuerdo a finales de noviembre, ya que diciembre lo dominarán las conversaciones en la OMC y el año que viene se celebrarán elecciones presidenciales en Perú y Colombia.

No obstante, algunos temen que la agenda tan ajustada produzca un acuerdo poco beneficioso.

"Se necesita más tiempo para consultas en el país, poner los pros y los contras", dijo a EFE Javier Iguiñiz, profesor de economía de la Universidad Católica de Lima, quien se encuentra en Washington.

"Hay demasiada presión, creo que no se acaba el mundo si no se firma un TLC", añadió.

Pero otros ya están con un ojo en la aprobación del Congreso. La Cámara de Comercio de EEUU, la mayor organización empresarial del país, ha formado una coalición para promover el pacto.

Ahora sólo falta que se firme.