Pinochet justificó cuentas secretas por persecución juez Garzón

Por domingo 20 de noviembre, 2005

Santiago de Chile, 20 nov (EFE).- El ex dictador chileno Augusto Pinochet dijo ante un juez que sus cuentas secretas en el extranjero y el uso de pasaportes falsos se deben a la "persecución" del juez español Baltazar Garzón, informó hoy Radio Cooperativa.

La emisora tuvo acceso a la transcripción de los interrogatorios a los que el juez Carlos Cerdá sometió a Pinochet en las últimas semanas, como parte de la investigación sobre el origen de unos 27 millones de dólares repartidos en cuentas en bancos de EEUU, Europa y el Caribe.

"La amenaza era permanente porque Garzón no paraba de buscar cuentas", dijo el ex dictador en alusión a la orden de incautación de sus bienes que dictó Garzón, que logró que la justicia británica detuviera a Pinochet en 1998, por un pedido de extradición basado en cargos de genocidio.

Pinochet aseguró al juez que decidió tener el dinero en varios bancos "ante la presión" de que el juez Garzón y el abogado español Joan Garcés le quitaran sus bienes.

Durante los interrogatorios, según la versión, Pinochet estuvo sereno, muy seguro, con el ánimo de colaborar, sin signos de malhumor ni cansancio y hasta deferente.

El ex dictador argumentó que sus abogados, contadores y secretarias en la presidencia de la República le hacían sus declaraciones de impuestos.

Agregó que toda su vida fue ahorrativo y un hombre correcto que buscaba formas de incrementar su patrimonio.

Sin embargo, en la mayoría de sus respuestas sobre las transacciones monetarias el ex dictador responde que no sabe, no tiene idea o no se acuerda de la mayoría de las transacciones.

Sus respuestas frecuentes son "esas cosas las manejaban los abogados" o "personal subalterno".

"Reconozco algunas firmas, pero tampoco puedo afirmar que sean mías, pues algunos la hacen igual", fue una de sus respuestas cuando se le inquirió si reconocía su firma en declaraciones de impuestos presentadas entre 1976 y 2004.

En otro de los interrogatorio defendió la adquisición de todas sus propiedades, que recordó perfectamente y también se declaró víctima "de una persecución terrible".

"Me han perseguido por todo, me han achacado robos, me han vejado, yo me he quedado callado por mi país, porque no quiero perjudicarlo más, he aceptado todo", indicó.

"Como acabé con el comunismo, me hacen estas cosas", subrayó.

En el llamado caso Riggs, por el banco estadounidense donde se descubrieron cuentas secretas, Pinochet está imputado de los delitos de evasión tributaria, declaración maliciosa de sus bienes y falsificación de documentos de la Subsecretaría de Guerra para acreditar sus ingresos.

Pinochet, que está desaforado en este caso y que cumplirá 90 años el 25 de noviembre, enfrentará una difícil semana que comenzará este lunes con la petición de su procesamiento por 15 crímenes de la "Operación Colombo", un montaje de los aparatos represores para enmascarar la desaparición de 119 opositores.

Así lo anunciaron hoy los abogados querellantes, quienes manifestaron que elevarán la solicitud al juez Víctor Montiglio, quien también interrogó la semana pasada a Pinochet e incluso lo careó con quien fuera su jefe de inteligencia, el general en retiro Manuel Contreras.

La situación del ex dictador ha generado inquietud entre los pocos colaboradores que siguen a su lado, como el director ejecutivo de la Fundación Pinochet, general en retiro Luis Cortés Villa, quien manifestó que estos son los peores momentos del general y su esposa, "a una edad en que deberían descansar". EFE