Pinochet y ex jefe de la DINA se acusan mutuamente de crímenes

Por viernes 18 de noviembre, 2005

Santiago de Chile, 18 nov (EFE).- El ex dictador chileno Augusto Pinochet y el otrora poderoso jefe de su policía secreta, Manuel Contreras, se carearon hoy durante dos horas y 57 minutos ante un juez que busca establecer el papel de ambos en la represión y asesinatos de opositores.

El careo fue ordenado por el juez Víctor Montiglio, encargado del proceso por la "Operación Colombo", ante quien Pinochet hizo varias imputaciones contra su antiguo colaborador, durante un interrogatorio al que lo sometió el pasado lunes.

Montiglio, a la salida, calificó de "muy positiva" la diligencia y aseguró que el ambiente fue "tranquilo y normal".

Respecto al eventual procesamiento de Pinochet, afirmó que "no hay ningún apuro".

Pinochet negó en el interrogatorio haber sido el jefe máximo de la DINA, algo que Contreras, ha sostenido desde hace años.

También acusó a Contreras de haber intentado tomar el control del país y de haberle aconsejado depositar fondos en el extranjero, así como aseguró haberlo "sacado" del puesto por haberse excedido en sus atribuciones.

Pero respondió, "no me acuerdo, pero no es cierto. No es cierto y si fuera cierto, no me acuerdo", cuando el juez le preguntó si, como asegura Contreras, él era su jefe directo en la DINA y le daba cuenta diaria de la acciones del organismo.

Una de esas acciones fue la "Operación Colombo", montada para encubrir en 1975 la desaparición de 119 opositores, caso en el que Pinochet está imputado en las desapariciones de 15 víctimas, mientras Contreras está procesado junto con otros ex agentes.

Según el abogado de Contreras, Juan Carlos Manns, las imputaciones de Pinochet contra su cliente "son infundios, no sé si por su edad senil o porque quiere salvar su responsabilidad a costa de alguien que está caído y que no puede responder".

En este marco, dijeron a EFE fuentes del proceso, fue muy importante la presencia en el careo del ex agente Ricardo Lawrence, que además formó parte de la guardia personal de Pinochet.

Lawrence ha declarado que Pinochet le preguntaba a diario "¿cómo van las cosas?", en relación con la represión y que una vez el gobernante de facto (1973-1990) visitó un cuartel en el que había presos que después desaparecieron.

Según las fuentes, Lawrence ofreció "toda su colaboración" al juez Montiglio porque a su juicio, "ya está bueno, debe saberse todo", respecto de la implicación de Pinochet en los crímenes.

El ex agente fue el primero en salir del careo, fuertemente custodiado por detectives.

La confrontación de hoy fue el primer encuentro entre Pinochet y Contreras desde el 11 de septiembre de 1995, cuando se toparon en la la conmemoración del vigésimo aniversario del golpe Estado de 1973, ocasión en la que el ex dictador dio la espalda a su antiguo colaborador.

Dos meses después, Contreras estaba atrincherado en un fundo del sur de Chile, donde se resistía a ser detenido para cumplir su condena de siete años de prisión por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier y Pinochet lo instó por teléfono a entregarse.

Contreras considera que Pinochet abandonó a quienes hicieron el trabajo sucio de la represión y en ese marco reveló documentalmente, en 1997, que el ex dictador era el verdadero jefe de la DINA.

El ex jerarca de la represión llegó al careo en un vehículos celular de Gendarmería (Servicio de prisiones), pues actualmente cumple una pena de 12 años por la desaparición en 1975 del sastre Miguel Angel Sandoval.

Pinochet, por su parte, se movilizó en su acostumbrada comitiva de automóviles blindados, después de que su abogado, Pablo Rodríguez, tratara inútilmente de evitar el careo.

La diligencia tuvo lugar en el "Club Militar" de Lo Curro, una extravagante mansión que Pinochet se hizo construir en los años ochenta, a un costo calculado entonces de 60 millones de dólares, pero que nunca ocupó.

La construcción, con forma de pirámide, se levanta en las proximidades de la actual residencia del ex dictador.

Para el abogado Juan Carlos Manns, defensor de Contreras, la diligencia de hoy fue de gran importancia porque hasta ahora no había tenido la oportunidad de plantear sus puntos de vista.

El abogado Eduardo Contreras, querellante contra Pinochet en varios procesos, comentó en tanto que el careo fue "un hecho histórico" que va a permitir aclarar judicialmente la participación de ambos en las violaciones a los derechos humanos.

"Ellos fueron una pareja, los Batman y Robin del crimen y ahora están peleados por sus distintos intereses", indicó. EFE