¿Pobres banqueros?

Por Carlos Luis Baron miércoles 11 de julio, 2012

En otras épocas ser banquero era sinónimo de riqueza, hoy dicha profesión causa indignación. La percepción hacia estos profesionales ha cambiado tanto que hasta ellos intentan no hacer alarde de ostentación y pasar desapercibidos. El rescate a los bancos españoles es difícil de entender por una población que no hace más que "apretarse el cinturón" para llegar a fin de mes o simplemente para tener una vida digna. Mientras a la mayoría de la población les han bajado el sueldo y subido los impuestos a los banqueros les iba bien hasta que llegó el rescate.

Como ocurre en muchas malas películas, el desenlace se veía venir. A pesar de las múltiples evasivas del Gobierno, liderado por Mariano Rajoy, el rescate a la banca española se ha producido. A nivel de calle, la opinión pública no entiende por que hay que rescatar a los bancos y no a los ciudadanos ante la grave situación económica que atraviesa la sociedad española.

Si a estas entidades hay que rescatarlas con dinero público, entonces a sus gestores habría que juzgarlos por malversación de fondos públicos. Se trata de un tema complejo en el que todo está muy politizado. Los del PP no juzgarán a los suyos como también harían los socialistas. El problema es que se envía a la opinión pública el mensaje de que no pasa nada si tienes a un partido que te proteja. El inconveniente es que la clase política aumenta su mala imagen y su desconexión con la realidad social y económica del país.

¿Por qué el PP se negaba en ocultar la evidencia si podía culpar al PSOE? Porque saben que la gente no es tan ilusa como creen muchos políticos que menosprecian al pueblo llano. Todos los partidos políticos –derecha e izquierda- son culpables de lo ocurrido al permitir que muchos banqueros y políticos se adjudicaran sueldos injustificables. Cómo se pueden justificar sueldos de más de un millón de euros cuando más de 20.000 trabajadores de dicha empresa son mileruritas. La excusa de que nos encontramos en un sistema capitalista no me vale.

Cuando una pequeña empresa va mal, el empresario gana menos dinero o realiza la reestructuración pertinente para aderezar la situación. En el universo de los banqueros estas leyes económicas no funcionan aunque sean de sentido común. Personajes como Rato deberían ser juzgados, ya que su negligencia es solucionada con dinero del Estado, es decir de todos. El Gobierno no quiere tomar cartas en el asunto, pero debería por el interés general. En tiempo de crisis estas aberraciones deben rectificarse. El caso de Divar es representativo del despilfarro que se venía produciendo con el dinero público, mientras los que debían controlarlo miraban a otro lado.

El ex presidente del Banco de España es cómplice por su negligente supervisión de los bancos y cajas. La situación es tan delicada que ni el anuncio del esperado rescate tranquiliza a los mercados. El problema es que las agencias que analizan la prima de riesgo no tienen certeza de que cantidad es la necesaria para sanear el sistema financiero español cuando se ha pasado de la noche a la mañana de superávit a una bancarrota hipotética.

Supersueldos, pensiones vitalicias y blindajes, deberían pasar a la historia ante la grave situación económica que vive el país. El riesgo es acabar como Grecia o peor como Islandia que se declaró en bancarrota. El dinero prestado no es un regalo, por eso el gobierno no quiere una ayuda directa, sino que la ayuda se haga a los bancos y que el Estado sea el avalista. Lejos queda aquella épica frase del ex presidente Zapatero afirmando que "tenemos uno de los mejores sistemas financieros del mundo". Queda claro que ZP no era un gran visionario y hacía lo políticamente correcto en aquel momento.

Se sospecha que con austeridad como dice la señora Merkel no se crearán muchos puestos de trabajo. La Canciller alemana tiene razón en gran parte de su discurso al afirmar que los países del sur de Europa como España, Italia o Grecia deben reestructurar su economía y ser más austeros en los gastos de la administración. Es difícil entender que en España existan más funcionarios públicos que en Alemania que tiene casi el doble de población. Ser funcionario tiene que dejar de ser un "chollo" para ser un trabajo normal, es decir, un trabajo digno al que se acceda por méritos y capacidad y no por amiguismo o enchufe. A pesar del esfuerzo realizado el Eurogrupo no ve señales de recuperación por ninguna parte.

¿Qué cantidad y en que condiciones necesita la banca para recapitalizarse? Nadie lo sabe con exactitud. Según la evaluación de los consultores Oliver Wyman y Roland Berger se especula que la banca española necesita entre 51.000 y 62.000 millones. Se sabe que los bancos rescatados podrían conseguir dinero movilizando 25.000 millones de euros que poseen en acciones preferentes y deuda subordinada. El Banco Central y la Comisión Europea supervisarán las futuras auditorías para evitar engaños y sorpresas desagradables.

El Eurogrupo quiere que sea el Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB) el que reciba el dinero y no la banca directamente. No se sabe todavía si el mecanismo de asistencia será el Fondo de Estabilidad o el Mecanismo Europeo de Estabilidad. El Gobierno español intenta que el préstamo se haga en el plazo máximo de devolución (15-20 años) a un interés de entre el 3% y el 4% y con unos cuantos años de carencia. Los problemas de la banca española demuestran la necesidad de una unión bancaria en Europa. España es el país de la picaresca. Hace pocas semanas se ha descubierto que unas 200.000 personas activas se beneficiaban de la sanidad haciéndose pasar como pensionistas para no pagar sus medicamentos.

Casi todos somos culpables de la grave situación socioeconómica que vive el país. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Medidas como el Copago resultan comprensibles ante tanto fraude. En la actualidad hasta Scotland Yard recortará gastos reduciendo o prejubilando a algunos de sus agentes –bobbies- que tengan sobrepeso, es decir que estén gordos. No se trata de discriminación, sino de un pretexto útil y necesario en tiempo de crisis. A partir de ahora los sueldos no estarán relacionados con la antigüedad sino con la eficacia y la forma física, más un plus por peligrosidad.

Curiosamente se está extendiendo un cierto rechazo hacia las instituciones europeas cuando son las que están salvando los muebles a muchos bancos y países. Como es lógico la ayuda vendrá asociada a duras condiciones fiscales y presupuestarias. A pesar de los rescates la idea que flota en el ambiente es que Europa no va bien.

Seamos serios. Rato renunció ante las presiones políticas, ya que su caso podría hacer tambalear los cimientos del Partido Popular al que pertenecía. Volver a Lazard de la que fue director gerente es un farol. Cuando una empresa privada recibe fondos públicos, sus directivos no deberían tener derecho a indemnizaciones por gestión negligente, pero "Spain in diferent". No es la primera vez que Rato renuncia, ya lo hizo cuando fue gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). El inconveniente es que dicha decisión no depende solo de él, sino también de la empresa. Lo más seguro es que no renunciará a su plan de pensiones, ni a su sueldo. Solo renuncia a la cláusula por despido. La entidad está a la espera de recibir unos 19.000 millones de euros del Estado para sanearse. Rato era responsable directo de su salida a bolsa. Todo un desastre empresarial. Tan solo Bankia y Nova Caixa Galicia necesitan unos 46.000 millones.

El Tribunal Supremo archivando la querella contra personajes como Carlos Dívar envía mensajes confusos a la población. Los viajes a Marbella por todo lo alto con el jefe de su escolta Jerónimo Escorial deberían constituir delito. Se intuye que la mayoría de los viajes no tenían carácter institucional. Da la impresión de que solo con la dimisión quedan exentos de culpa. No me extraña que Rato quiera volver a trabajar de inmediato en el sector financiero. Por eso ha renunciado a su indemnización de 1,2 millones de euros, es decir, por no trabajar durante el mismo periodo de tiempo en otra entidad financiera. Una buena estrategia para cobrar.

A partir del rescate, el IVA se verá incrementado y los funcionarios verán reducido su sueldo o estarán obligados a trabajar más horas, además de someterse a evaluaciones de productividad. Para comenzar el Eurogrupo dará al Gobierno español un año de respiro para que comience a reducir el déficit hasta el 3% del PIB. Está claro que el sistema autonómico con su duplicidad de funciones dificultará este objetivo. A Cristóbal Montoro, el Ministro de Hacienda, se le acumula el trabajo. En el punto de mira están los artículos grabados con una IVA reducido y superreducido (4% y 8%) que podrían pasar al general que es del 18%. De esta subida generalizada podría quedar exento solo el turismo. Hay que recordar que España es el país con la menor presión fiscal de Europa. El Eurogrupo se plantea además someter a las cuentas del Estado a controles trimestrales. Se calcula que España será el único país que continuará en recesión hacia el 2013.

El rescate bancario es el resultado de muchos años de excesos y de hacer las cosas mal. No es cosa de un año ni de dos. Aeropuertos fantasmas, carreteras a ninguna parte o un AVE que no se adapta a la realidad económica del país son los principales ejemplos de este desastre. España pertenece a la Unión Europea, por tanto no hay porque tomarse este control al sector financiero como un control externo al Estado español. Si lo pensamos fríamente es evidente que España necesita una reestructuración económica y social para seguir en el barco de los países desarrollados con mejor calidad de vida. El Estado del bienestar tal y como lo conocíamos hasta ahora ha muerto.