Por el cambio y renovación del PRD

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de julio, 2012

Es cierto que en República Dominicana, tenemos un partido, como el Revolucionario Dominicano, el cual tiene un ideario de presencia en la lucha por la institucionalidad del país. No se puede ocultar que quienes han tenido la responsabilidad de estar al frente de este partido en los últimos 8 años no se han comportado a la altura de las circunstancias. El resultado alcanzado es que hoy tenemos una militancia perredeísta, Inmersa en la incertidumbre, la cual comienza a sufrir los estragos de la crisis interna.

Como resultado de la perdida de las últimas elecciones, el Partido de la bandera blanca, comienza a ofrecer una especie de desconfianza en el seno ya no solo de la militancia, sino también de la propia población dominicana, que espera un partido de oposición asumiendo una postura firme.

Como resultado de las condiciones anteriores, hoy es tiempo de impulsar una renovación de calidad, donde predominen los valores que el partido siempre ha representado en la sociedad. Debemos renovar la metodología de dirigir. Renovar la relación con la sociedad. Es la hora de construir un PRD con vocación de poder.

Este proceso de renovación amerita integrar a los mejores hombres y mujeres del PRD, donde participen lo mejor de lo viejo con lo mejor de lo nuevo en una unidad de acción práctica, sincera y programática que contribuya para que los dirigentes echen para adelante este partido.

El PRD necesita una renovación, no solo de dirigentes, sino también de los métodos de trabajo que nos mantienen lejos del poder a pesar de ser el partido mayoritario. Renovar el partido para hacer una oposición responsable, y útil. Es el momento de renovar para abandonar la actitud sumisa de los últimos años y volver a ser el PRD de la gente, el PRD de la esperanza de la mayoría de los dominicanos.

La renovación tanto de sus estructuras, como de su metodología de trabajo y la vinculación con la sociedad, está llamado a integrar rostros nuevos que despierten expectativas y confianza en la población.

Si el partido en el cual milito, no cambia de fondo, de plataforma, de su relación con la sociedad, con propuestas para democratizar la economía, capaz de combatir los núcleos corruptos enquistados en las instituciones, la perdida en el seno de la sociedad continuara produciéndose a un ritmo mucho más acelerado que lo previsto.

Es tiempo de pensar y definir políticas que contribuyan a beneficiar a la población, vamos a ponernos a trabajar a favor de los dominicanos, construyendo un partido con vocación de poder.