Por eso era tan necesario el ¡No!

Por Carlos Luis Baron lunes 9 de enero, 2012

Solo voy ha detenerme algunos párrafos, pues no hay tarea más urgente y categórica -para un peledeista ortodoxo o no- que rebasar victorioso la actual coyuntura política-electoral. Por el partido, por el país, y por un dirigente que, como Danilo Medina, se ha preparado para gobernar con la conciencia plena del dominio cabal de los graves problemas histórico-estructurales no resueltos y que tiene -fuera de toda duda- la voluntad política impostergable de encarar sin dilación la agenda social acumulada. Lo lamentable es que algunos peledeístas ortodoxos han concluido –ante algunas perdidas lamentables; pero inevitable en coyunturas electorales- con una visión u justificación errada del proceso dialéctico que ha vivido el PLD: que la masificación y los aliados nos conquistaron (“helenizaron”:JG) y nos pervirtieron en el método y la práctica. ¡Falso! de toda falsedad, porque lo del Sí y el No, y lo del Congreso a medias no fue idea ni imposición de nadie, sino, de la jerarquía. Además, ¿De quién -históricamente- habrán de ser los errores y los triunfos de los gobiernos del PLD? Hasta se pruebe lo contrario, son y serán exclusivamente del PLD, no de los aliados.

Muy probablemente, por dos fallas: ausencia de alianzas programáticas y falta de empoderamiento de su dirigencia media y de base en la conducción del Estado.

Ahora no hay tiempo para discutir el error, pero sí tal vez -y después de mayo-12- la posibilidad de corregirlo.

Excusas, gritos y llantos, en nada nos ayudaran a volver a derrotar al partido de Atila: el PRD. ¡Que nadie se distraiga!