¿Porqué Puerto Plata debe concentrarse en autogestionar su turismo?

Por Carlos Luis Baron miércoles 20 de junio, 2012

En diferentes momentos de su Historia Puerto Plata ha tenido una respectiva base económica diferente.

Desde hace bastante tiempo, y hoy por hoy, el turismo es la base esencial de la economía de Puerto Plata.

El Presidente Joaquín Balaguer hizo de Puerto Plata una especie de Río de Janeiro en pequeño y eso no fue apreciado ni supo ser apreciado por la clase hotelera puertoplateña ni por la sociedad puertoplateña, siendo ahora en los últimos tiempos cuando dicha clase hotelera y la sociedad puertoplateña han venido a tomar consciencia.

Debido a la pujanza del enfoque turístico del Presidente Balaguer materializado en obras y situaciones concretas al efecto los puertoplateños todos se acostumbraron a dejar y a esperar que el Estado lo hiciese todo.

Ese espíritu de `dejar que el Estado lo haga todo` ha permanecido desde entonces hasta tiempos presentes.

La caída estrepitosa del turismo con sus obvios reflejos en el ámbito económico puertoplateño ha revelado claramente que la dejadez de los habitantes de Puerto Plata puede significar la autodestrucción económica.

En ausencia del Estado: ¿Quién o quiénes deben velar por los intereses comunes que entraña la actividad turística? ¿Quiénes son los dolientes?: Los dolientes son los puertoplateños.

Que anteriormente nunca se haya hecho algo a nivel de autogestión no significa jamás que la misma no debe ser intentada, y tampoco significa ello que la misma no va a funcionar, muy por el contrario: la autogestión debe de ser un Norte de todos los sectores privados que confluyen en el sector turismo en la Provincia de Puerto Plata cuestión de cortar lo más posible toda dependencia con el Estado y mantener con este una relación lo mejor y más fluída posible, lo mismo que con sus instituciones, para mantener su colaboración en la medida en que esta sea necesaria, sobre todo cuando la inversión que se requiera supere la capacidad del sector privado; pero si un plan de desarrollo turístico puede ser implementado e impulsado al margen del Estado pues mucho mejor ya que así no se depende del interés o del humor de los gobernantes de turno, cuales sean éstos.

Ningún esfuerzo es efímero si la comunidad entera organizándose le da continuidad persistiendo sistemáticamente sobre él.

Es cien millones de veces preferible tener una sociedad pro-activa o convertirse en una sociedad pro-activa respecto de materializar sus objetivos que estar esa sociedad esperando que el Estado le haga todo.

Una cosa es la sociedad de la Provincia de Puerto Plata y otra cosa, muy diferente, es el Estado.

Si bien la sociedad de la Provincia de Puerto Plata existe en el Estado ella tiene una marcha propia diferente a la marcha del Estado aunque en algún momento pueden coincidir respecto de miras que pueden pasar a ser comunes; pero esto ultimo no siempre es así debido a la multiplicidad de asuntos que tiene el Estado y en el ramo de que se trate (en este caso el turismo) pueden incidir en el Estado intereses diversos que bloqueen las aspiraciones de la sociedad puertoplateña.

Aprecio que los señores Máximo Iglesias y Julio Almonte lo están haciendo bien y han dejado vislumbrar que se han dado cuenta de que la maquinaria turística existente en Puerto Plata debe tener un movimiento propio y una vida propia al margen del Estado y sin que ello implique tampoco excluir a este, pues ese no es el objetivo: el objetivo es no depender totalmente del Estado, el objetivo es no condicionar el desarrollo del turismo de la Provincia de Puerto Plata a que el Estado haga al respecto, el objetivo es impulsar el desarrollo del turismo en la Provincia de Puerto Plata en base a la visión colectiva de toda la sociedad de la Provincia de Puerto Plata.

Cobijarse bajo el sólo impulso del Estado y sus instituciones es irresponsable y ha sido esa precisamente la causa fundamental del fracaso del turismo en Puerto Plata y de la degradación de este polo turístico de No. 1 a un polo turístico de cerca de uno de cuarta, quinta o sexta categoría.

Cobijarse bajo el sólo impulso del Estado es una especie de entrega colectiva a los que puedan ser los designios de quien esté al frente del Estado.

El destino de Puerto Plata no debe depender de la voluntad siempre desconocida o siempre incierta del que centraliza la actividad económica, política y social.

No se trata (como ya he dicho) de excluir al Estado y a sus instituciones, no: se trata de esperar obtener la ayuda efectiva y palpable del Estado esencialmente en aquellos casos y situaciones en los que la inversión a realizar sobrepase la capacidad del sector privado.

El Estado debe ser visualizado como una instancia coadyuvante a la cual acudir para dos cosas: a) para obtener colaboración y apoyo; y b) para obtener la ayuda para hacer lo que el conjunto del empresariado hotelero y turístico y demás sectores directa o indirectamente co-relacionados no pueda lograr por sí solo.

Puerto Plata debe autogestionarse para salir de la crisis de su turismo.

Los puertoplateños deben convertirse en protagonistas y gestores de su destino o futuro económico.

Cada sector y cada persona de Puerto Plata deben preguntarse: ¿ Qué puedo aportar para que se materialice ese objetivo de que Puerto Plata recupere su sitial de Polo Turístico No. 1 del país?

Y en función de esa pregunta y de su contacto frecuente expresado en reuniones con los sectores turísticos organizados coordinar esfuerzos y concretizar la tarea que puede hacer cada sector y cada persona de Puerto Plata en función de la consecución de ese fin.

“Lo único que realmente importa es lo que hacemos.“ John Ruskin.

Lo que se deja de hacer es lamentable; y, peor aún, o más lamentable, es no intentar hacer todo el esfuerzo necesario para la consecución de un objetivo; y pésimo es intentar desmoralizar para que se deje de desplegar el esfuerzo en cuestión: el que intenta desmoralizar para que nada se haga es un traidor a los intereses de la sociedad de la Provincia de Puerto Plata, aunque pretenda encubrir esa traición bajo el pretexto que sea; que un saboteador o traidor nunca haya hecho nada no justifica que intente desmoralizar a quienes sí tienen un real y sincero interés en que Puerto Plata maneje ella misma casi todo lo concerniente a su turismo.

Hay tantas cosas que se pueden hacer en materia turística que no ameritan de la intervención del Estado y de eso no se había tomado consciencia, pues todo se circunscribió durante mucho tiempo a esperar que cualquiera de esas “tantas cosas“ la haga el Gobierno.

Esto es una cuestión de consciencia.

De haberse adquirido consciencia al respecto no se hubiese producido la caída estrepitosa del turismo, pues Puerto Plata, renovando constantemente, in crescendo, su oferta turística no hubiese sufrido tan contundentemente los golpes que sufrió: hubiese permanecido cuasi-impertérrita no obstante todo el oleaje apocalíptico a su alrededor.

El turismo, desde que el Presidente Joaquín Balaguer creó la infrestructura turística de Puerto Plata, se convirtió en la base fundamental de la economía de Puerto Plata. De esto es importante que todos los entes sociales puertoplateños tomen consciencia; que todos los entes sociales de Puerto Plata tomen consciencia sobre ello les permitirá organizarse, reunirse y exigirse recíprocamente respecto de metas o fines turísticos específicos y exigirle al Estado que intervenga en aquellos aspectos en que la inversión sobrepase la capacidad de todos los sectores privados de la sociedad puertoplateña.

La Historia le permite al hombre y a la sociedad conocer el pasado para aprender a desenvolverse en el presente y para prepararse para el futuro.

Puerto Plata no debe depender de la mano providencial, del azar, de “la chepa“ o del “chepazo“.

La sociedad puertoplateña debe convertirse en rectora de su propio destino.

¿Qué se le ofrece a los turistas en Puerto Plata aparte de sol y playa? La pregunta y la condigna respuesta son importantísimas, pues son el eje alrededor del cual deben de girar la organización, las reuniones periódicas sistemáticas y las actuaciones o pasos de los sectores y de los ciudadanos puertoplateños.

A propósito: leí la noticia de la publicidad de la posibilidad de viajes de checos a Puerto Plata: ¿Culturalmente qué esta preparada Puerto Plata para ofrecerles a lectores asíduos de Franz Kafka? ¿Qué tipo de literatura puertoplateña (y traducida a idiomas universales) está disponible en el mercado puertoplateño que pueda interesarle a nacionales checos (o a nacionales de cualquier otra nacionalidad)? Esa literatura puertoplateña existe de antiguo (independientemente de los totalmente nuevos y desconocidos autores puertoplateños que puedan existir actualmente), pero nadie se ha preocupado en seleccionarla, en popularizarla y en divulgarla para que los mismos puertoplateños sepan que la misma existe y mucho menos en convertirla en material de oferta al turista amante de la literatura. Esto lo traigo a colación como un simple y aislado ejemplo de un amasijo enorme de las diferentes mentes de los turistas o de los diferentes objetivos existentes en las mentes de los respectivos turistas.

Puerto Plata debe expandir su oferta turística concentrándose de lleno en ello.

Puerto Plata debe establecerse metas y ejercitarse en expandirse como una franja ofertante de los más variados atractivos turísticos.

Puerto Plata debe buscar ofertar un caleidoscopio, un menú de ofertas de atractivos turísticos lo más amplio posible.

Puerto Plata no debe estar pensando en depender de otro u otros.

Puerto Plata tiene con la Carnival Corporation una gran oportunidad de relanzarse como destino turístico (gracias a Dios), pero Puerto Plata no debe depender de azares como el de la veleidad que Dios sembró en los propietarios de la Carnival de querer instalarse en Maimón.

Ese es un chepazo.

¿Y si la Carnival Corporation no existiera?

¿Y si la Carnival Corporation no hubiese decidido invertir en la Bahía de Maimón? ¿Qué hubiera ocurrido? ¿Los puertoplateños iban a seguir cruzados de brazos?

¿Cómo se logra atraer a gentes de afuera a que lleguen a Puerto Plata a conocerla?

Esa es la pregunta que debería de poner a los puertoplateños a pensar para conseguir MATERIALIZAR PLANES que les permitan atraer a gentes de afuera a que lleguen a Puerto Plata a conocerla, con Carnival Corporation o sin Carnival Corporation.

Les recuerdo a los puertoplateños que: “Todo esfuerzo disciplinado tiene una recompensa múltiple.“ (Jim Rohn) Y que: “Un viaje de tres mil leguas empieza con un solo paso.“ (Proverbio chino)

Por otro lado, hay otros factores que toda la sociedad de la Provincia de Puerto Plata debe de tomar en cuenta: a) El nuevo Presidente electo de la República, Lic. Danilo Medina, es obvio que va a priorizar a la región a la que pertenece su provincia natal, San Juan de la Maguana, la cual pertenece a la Región Sur y cuasi fronteriza, lo que hace presumir que Barahona (por tener la infraestructura instalada y que nunca ha sido usada o explotada), Duvergé (esta última por el atractivo turístico de primer orden que es el Lago Enriquillo), Pedernales (con la Bahía de las Aguilas) y Neyba (por ciertas características montañosas del Bahoruco) serán objeto de atención predilecta por las nuevas autoridades gubernamentales.

b) También en lo inmediato: Colombia con todo un arsenal de atractivos turísticos de todas índoles, tras su industria turística prácticamente haber sido destruída por el terrorismo de las FARC, ha comenzado a recuperarse convirtiéndose en un destino turístico que está atrayendo a muchos turistas de todo el mundo gran parte de los cuales había estado dirigiéndose a la República Dominicana y muy especialmente a Puerto Plata.

c) Además: hay otro factor de mediano plazo que el sector hotelero y todos los sectores turísticos de Puerto Plata y la sociedad entera de esta Provincia no han tomado en consideración: el día que el actual régimen existente en Cuba caiga (el Fidelato cooptó el Raulato y la cabeza de éste acaba de cumplir 81 años, sólo para mencionar el factor biológico) y se instale allí el sistema democrático con gobiernos estables, el turismo dominicano, incluyendo el que viaja a Puerto Plata, será tremendamente afectado debido a la gran laboriosidad empresarial y comercial que siempre caracterizó a los cubanos, quienes cuentan con atractivos naturales magníficos y muy conocidos en el mundo con mucha antelación que los nuestros.

La expresión del principal empresario hotelero del grupo Cap Cana, Frank Rainieri, de que los hoteleros puertoplateños son unos haraganes (aunque pudo haber moderado un poco la expresión) y por eso el turismo de Puerto Plata está de capa caída debe mover a reflexión a todos los empresarios hoteleros de Puerto Plata para el autoanálisis y la autocrítica.

Dicha crítica proviene de un empresario hotelero exitoso totalmente, de un empresario hotelero que cuando comenzó a materializar la visión de su proyecto fue tildado de “loco“ (como ocurre muchas veces que los haraganes y rudimentarios o elementales tildan de “loco“ a quien en realidad lo que tiene es un proyecto sano al cual dichos haraganes deberían de coadyuvar y lejos de ello lo que hacen es criticar, desincentivar, sabotear y desear que fracase y contribuir para el fracaso del proyecto en cuestión) y, sin embargo, su tesón llevó a convertir su proyecto en un emporio que hoy es el principal polo turístico del país…Para vergüenza de nosotros los puertoplateños.

Para el grupo Cap Cana que liderea el señor Frank Rainieri llegar a ser lo que es y convertir el territorio en que está en el Primer Polo Turístico de la República Dominicana ese grupo no tuvo ni contó con la ayuda del Estado: la infraestructura de ese Polo Turístico es obra y gracia de ese grupo empresarial. El liderazgo de ese desarrollo turístico de ese lugar es de factura totalmente privada, lo cual es muy revelador y aleccionador: sólo resta imaginarse de lo que sería capaz de lograr toda la sociedad de la Provincia de Puerto Plata si la misma cerrara fila en orden a establecer un Plan de Desarrollo Turístico con fines a ser materializados uno por uno.

Samaná, para hablar de otro Polo Turístico diferente al del señor Rainieri, lentamente se fue convirtiendo en el gran Polo Turístico que es por el actuar lento, sedimentado, pero constante de la llegada tanto de extranjeros como de la inversión de sus capitales, la mayoría pequeños capitales, pero que, vistos en su conjunto, implican una gran inversión. La presencia de la ayuda del Estado a Samaná como destino turístico es discreta (comparada con la que se le dio a Puerto Plata) y data esencialmente de la época del Dr. Joaquín Balaguer; el desarrollo de Samaná como destino turístico se debe tanto a esa llegada de extranjeros como al tesón organizativo de sus nativos ahora coaligados con dichos extranjeros. El Estado no tiene tanta presencia en la creación de la infraestructura turística de Samaná como si la tuvo en Puerto Plata, la cual, en ese sentido, fue la predilecta del Estado.

Puerto Plata tiene más que ofrecer que el polo turístico donde está el señor Rainieri y debe seguir ampliando más su oferta restableciendo atractivos turísticos y creando nuevos atractivos turísticos para recuperar su sitial de Primer Polo Turístico de la República Dominicana.

Si Puerto Plata hubiese tenido un Frank Rainieri o varios como él, Puerto Plata hubiese sido una real segunda Río de Janeiro… Como quería el Dr. Balaguer que lo fuese. !Y cuidado…! No me importa que se me quiera tildar de exagerado (esto lo digo porque el señor Rainieri y su grupo crearon un emporio turístico de la nada y eso es loable, muy loable).

No se molesten con esa crítica del señor Rainieri, mejor denle las gracias por ser esa crítica un campanazo estimulador de la consciencia de ustedes y de todo el pueblo de la Provincia de Puerto Plata… Tampoco se molesten conmigo, pues al citar al señor Rainieri no escribo esto con ánimo de zaherir o de molestar, sino con el ánimo de aportar un pequeño grano de arena para que se produzca una cohesión efectiva de todos los sectores, privados y públicos, de Puerto Plata en orden a que Puerto Plata pueda recuperar su sitial de Polo Turístico No. 1 de la República Dominicana.

Los estadounidenses acostumbran usar el método práctico de trazarse un plan, crear grupos de tareas comunitarias, dividirse el trabajo y ejecutar dicho trabajo; y ese método siempre les ha dado resultado.

Lo mismo podría hacer toda la sociedad de la Provincia de Puerto Plata dentro de ese Plan de Desarrollo Turístico de la Provincia de Puerto Plata.

Todos los puertoplateños deben convertirse en protagonistas del desarrollo de su provincia y la única manera de lograr eso es acercándose y reuniéndose todos los sectores y todos éstos aunando esfuerzos: no hay otra forma: la Historia no es sólo la narración de confictos bélicos o de anécdotas o de confrontaciones en general, la Historia también anida en su seno la narrativa de los esfuerzos que hace una comunidad para conseguir su desarrollo.

“El éxito depende de la capacidad de innovar, y esta descansa en la técnica para desarrollar nuevas ideas, que pueden ser también cuestiones de método. La búsqueda de nuevos caminos, tanto en aspectos concretos como en cuestiones teóricas, es muy importante para todos. El inconformismo bien conducido abre caminos al progreso.“ (De Rojas, José Luis: La Etnohistoria de América, página No. 22)

De manera que, como Julio César, al cruzar el río Rubicón, toda la sociedad de la Provincia de Puerto Plata debe decir “Alea Jacta Est“ (= “La suerte está echada“).

!Exitos!