Prelados advierten del retroceso del catolicismo en Latinoamérica

Por sábado 8 de octubre, 2005

Ciudad del Vaticano, 8 oct (EFE).- Los prelados que participan en el Sínodo de Obispos que se celebra estos días en el Vaticano advirtieron del retroceso del catolicismo en América Latina, al tiempo que resaltaron la necesidad de dar una formación adecuada a los seminaristas.

En la sexta jornada de sesiones del Sínodo, el cardenal brasileño Claudio Hummes, arzobispo de Sao Paulo, alertó de que en su país la cuota de población que se declara católica ha disminuido de un 83 por ciento en 1991 al 67 por ciento actual.

Brasil es el país con mayor número de católicos del mundo (unos 130 millones), pero según Hummes los brasileños tienden cada vez más a alejarse del esta religión por efecto de la creciente secularización y de la proliferación de sectas, sobre todo en las zonas urbanas más pobres.

"¿Hasta cuándo se podrá decir que Brasil es un país católico?", planteó el arzobispo de Sao Paulo, que subrayó que en esa nación latinoamericana hay ya dos pastores protestantes por cada sacerdote católico.

Hummes advirtió de que la misma reducción del número de católicos que ahora vive Brasil se producirá gradualmente en toda América Latina.

"Es necesaria una urgente acción misionera alimentada por la eucaristía", insistió el purpurado, que trasladó a las parroquias la responsabilidad de "organizar a sus fieles y prepararlos para ser misioneros".

En la misma sesión de trabajo, el cardenal polaco Zenon Grocholewski, insistió en que es fundamental para el futuro de la Iglesia que los futuros sacerdotes reciban una formación adecuada en los seminarios, porque "de ellos dependerá el modo en que los fieles perciban y vivan la Eucaristía".

"No sería realista esperar que nuestras consideraciones sobre la promoción de la eucaristía den frutos, si no reforzamos la adecuada preparación de quienes deberán ponerlo en práctica", dijo.

Grocholewski es prefecto de la Congregación para la Educación Católica, dicasterio que tiene previsto publicar el próximo noviembre un documento que, según adelantaron este viernes algunos medios italianos, negará el sacerdocio a aquellos seminaristas que revelen "inclinaciones homosexuales".

Durante la sesión de hoy se analizó también la cuestión de los curas casados por el rito oriental, en la que profundizó el prelado ucraniano Sofron Stefan Mudry.

Este recordó que en su país cerca del 80 por ciento de los sacerdotes de la Iglesia Católica de rito oriental están casados, "una situación que crea problemas económicos a la Iglesia por el mayor coste que supone mantener a sacerdotes con familia".

Mudry subrayó que el objetivo es "que se llegue a un 50 por ciento de prelados célibes y un 50 por ciento de sacerdotes casados" para llegar a cierto equilibrio en la Iglesia Católica de rito oriental, que permite el matrimonio antes de la ordenación sacerdotal.

Entre el abanico de asuntos que se analizaron en la jornada de hoy estuvo asimismo la complicada situación de los cristianos en algunos países de mayoría musulmana, en los que tienen dificultades para practicar abiertamente su religión.

El obispo de Addis Abeba, Berhaneyesus Souraphiel, sacó a la luz esta cuestión con la denuncia de que muchos cristianos pobres de Etiopía y Eritrea tienen que emigrar a países musulmanes como Arabia Saudí o Yemen porque "las puertas de las otras naciones cristianas están cerradas".

Explicó que, antes de ir a trabajar a estos países, a los emigrantes se les obliga en muchos casos a cambiar su nombre cristiano por uno musulmán, y una vez en su destino una buena parte se convierten a la religión de Mahoma por presión.

"Es la pobreza la que les obliga a deshacerse de su legado cristiano, de su cultura cristiana e incluso de su dignidad humana", lamentó, tras criticar el cierre de Occidente a los emigrantes.

El sínodo, que tiene como lema "La Eucaristía fuente y culminación de la vida y de la misión de la Iglesia", cuenta con la participación de 256 prelados de 118 países y se prolongará hasta el 23 de octubre.