¡Preñaron a la niña!

Por El Nuevo Diario jueves 18 de octubre, 2012

La primera reacción de la familia es la negación. Tratar de desconocer la realidad. Pretender que todo es una terrible pesadilla. Desgraciadamente, los hechos les dicen que todos están bien despiertos. Que el dios Morfeo no tiene nada que ver con el asunto. Luego vienen las alternativas.

El aborto como solución inmediata. ¡Es muy tarde! Dicen unos. Va contra nuestros principios morales y religiosos, dicen otros. Algo hay que hacer dice el padre. Yo no voy a pasar por esta vergüenza dice la madre. Ocultemos el embarazo opina el hermano mayor. Lo malo es que eso no se queda así, eso se hincha sentencia la hermana. Aun sin soluciones en las manos, vienen los reproches y las culpas. Yo sabía que esas junticas no traerían nada bueno. Recrimina la abuela.

Viajes para acá y para allá sin ninguna supervisión en esto tenía que parar. Añade el abuelo. Después de todo el escarceo, llegan las justificaciones, las resignaciones. La familia toda, comienza a proponer soluciones, a ayudar a la niña con su embarazo y a preparar la canastilla del niño. Pero, siempre hay un problema, los vecinos, al enterarse de la verdadera situación, quieren saber quién es el padre del niño.

Algunos llegan a los extremos de exigir, que se revele la identidad del culpable de la desgracia de Taina.

Dicen que ellos estarían en disposición de ayudar en lo que sea pero que primero hay que sancionar al culpable.

La Partera del barrio se une a los requerimientos de la vecindad. Una junta familiar decide llamar a un Gíneco Obstetra extranjero que conoce muy bien a la familia, pues, en diferentes ocasiones, ha tratado a otros miembros de la misma. Con partos mucho más complicados. En algunos, hasta se necesitó hacer una cesárea. Pues el cordón umbilical estaba doblemente enredado en el cuello del bebé.

Luego de algunos exámenes y los rutinarios análisis, el galeno dice que la distribución de líquidos en el cuerpo de la paciente no es la correcta. Falta en algunos lados, mientras que en otros hay demasiado. De ahí la hinchazón en las extremidades. Que hay albúmina en la orina.

Por lo demás, la primeriza está en buen estado de salud. Que puede continuar con su embarazo si sigue al pie de la letra sus recomendaciones. Como en otras ocasiones, la gestación sigue su curso normal y el final debe ser el mismo. Después de todo, el carajito no tiene la culpa y la verdad es que, mirándolo bien, Aunque a algunos no le caiga nada gracioso, en realidad no es tan feo y el malvado muchachito, se deja querer.