Presidente de la Conferencia del Episcopado cuestiona informe de la ONU

Por admin miércoles 12 de marzo, 2008

Santiago, 12 de marzo 2008.- El informe de la Organización de las Naciones Unidas, sobre alegados maltratos a los haitianos que viven legal o ilegal en la República Dominicana, es objeto de críticas, por el Presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano. El también, Arzobispo de la Arquidiócesis Metropolitana de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, rechaza que en el país halla actitud discriminatoria hacia personas de otra clase social o de raza, especialmente contra los haitianos como dice la ONU.

De la Rosa y Carpio, sostiene que a la Basílica de Higuey, en la provincia La Altagracia en el Este de la República Dominicana, acusan todos los días 21 de enero cientos de haitianos a rendir culto a la Virgen e La Altagracia. Es más, dijo De la Rosa y Carpio, como testimonio que tengo que dar de que no se atropellan a los haitianos, es elocuente que en la Iglesia Católica, hay sacerdotes y seminaristas haitianos haciendo su labor pastoral.

Y sostiene que los sacerdotes y seminaristas reciben formación continua para de ese modo hacer más efectivo el contacto con los inmigrantes del vecino país.

Otros casos, dice el religioso, es que en la República Dominicana hay miles de haitianos que estudian en las universidades Católica Madre y Maestra, Tecnológica de Santiago, Centro Universitario Regional de Santiago, dependencia de la Autónoma de Santo Domingo -UASD-, en la Organización y Método, en la Superior de Agricultura -ISA-.

Estos cursan las carreras de agronomía, medicina, médicos veterinarios, odontología y otras, donde muchos regresan a su país para poner en práctica los conocimientos adquiridos. Y una considerable cantidad de esos profesionales haitianos, trabajan en empresas públicas y privadas, al igual que en los hospitales.

Pero también, dice el religioso, son miles los haitianos que trabajan en las construcciones, en los proyectos agrícolas, en la construcciones de aceras, contenes, calles, manejan carros de concho. Señalan que decenas de haitianos se dedican al canje de dólares, viven en casas lujosas en los Cerros de Gurabo, venden maní, jugos, caña, verduras, vegetales, practican los diferentes deportes y otras actividades.

De igual modo, De la Rosa y Carpio, para rechazar los argumentos de la ONU de que en el país se violan los derechos de los haitianos, indica que muchos de ellos tienen programas de televisión, de radio y algunos ejercen el periodismo sin discriminación.

Confieza que en el país no hay una iglesia donde los coros no utilicen la tambora como uno de sus instrumentos principales. Para rechazar el informe de la ONU, De la Rosa y Carpio, afirma que en varias iglesias de Santiago como la parroquia Corpus Christi y San José de la Montaña se celebran misas en cróele. En la avenida Circunvalación, del sector Nibaje al Sur de la ciudad de Santiago de los Caballeros, funciona desde hace mucho tiempo una discoteca donde acuden sólo haitianos.

Mientras que en el barrio El Ingenio, del sector Cienfuegos, hay una iglesia donde acuden los haitianos también. Pero, en la Plaza Valerio y otros centros, hay haitianas y haitianos que se dedicen al ejercicio de la prostitución. Se ha visto a las haitianas, sirviendo bebidas alcohólicas en Car Wash que funcionan en distintos sectores de la ciudad de Santiago de los Caballeros.