Presidente de Soeci analiza cambios climáticos de los últimos tiempos

Por martes 11 de octubre, 2005

Santiago. Mario Wilfredo Pérez Frías, presidente, de la Sociedad Ecológica del Cibao (Soeci), analizó los cambios climáticos, imprudencias y desastres naturales que en los últimos tiempos han afectado al país y otras naciones de América Latina y Centroamérica Pérez Frías, sostiene que el país y el mundo han vivido con estupor las devastadoras registrados por fenómenos naturales que afectan regiones poco frecuentes con destructora intensidad.

Citó el caso de los huracanes Katrina y Stan que causaron grandes daños y muertes en Estados Unidos y otras naciones adyacentes poniendo en alerta a todos aquellos que han hecho caso omiso a las advertencias sobre las modificaciones de los patrones climáticos.

De acuerdo al presidente de la Soeci, esas situaciones tan dramáticas obedecen al calentamiento global, inestabilidad del régimen hidrológico, degradación del suelo, del ambiente y otras alteraciones causadas por la actuación irresponsable de buena parte de la humanidad.

Destaca las dolorosas lecciones que golpean al planeta deberían ser suficientes para que “asumamos una actitud mucho más sensata y responsable frente a la necesidad de controlar, hasta eliminar las causas que generan estas anomalías en el clima”, cuyos efectos catastróficos han venido siendo vaticinados por ambientalistas y científicos a lo largo de varias décadas.

Pérez Frías, dice que las decisiones para revertir el daño deben iniciarse desde los procesos más sencillos en las costumbres de consumo hasta las mas encumbradas políticas de estado para la reducción de contaminantes y gases invernadero.

Puso como ejemplo que en países como República Dominicana donde se suele prestar poca o ninguna atención a los “llamados frecuentes de las instituciones ambientalistas por preservar la cobertura boscosa en las montañas”.

Dice que se debe adoptar actitudes mucho más sensatas y evitar que se siga atentando contra el equilibrio natural al talar los bosques o socavar los cauces de los ríos.

Y dice que tampoco podemos seguir permitiendo asentamientos humanos en el entorno inmediato de los cuerpos hídricos como ríos y arroyos, que se constituyen en las primeras y más numerosas víctimas de las tempestuosas avenidas de las aguas colectadas por los cauces desde las elevaciones montañosas hasta las llanuras, que a falta de la adecuada cubierta vegetal se desliza sobre las comunidades establecidas en zonas inundables.

Afirma que mientras “sigamos permitiendo que se rellenen lagunas, humedales, arroyos y cañadas para satisfacer el apetito voraz de urbanizadores sin conciencia ni regulación, o que humildes ciudadanos construyan sus casuchas en zonas de alto riesgo, tendremos cada vez más lamentables e inesperadas sorpresas” dice el presidente de la Soeci.

Citó los acontecimientos sucedidos en el municipio de Tamboril, por el desbordamiento del río Licey, los deslizamientos de tierra en la cordillera septentrional en la comunidad de Gurabo, así como en el sector El Embrujo y en la demarcación de Jacagua.

Señaló que todo eso ha ocurrido en la periferia de la provincia de Santiago y el municipio de Santiago de los Caballeros, las que dijo son apenas crónicas anticipadas de lo que podría convertirse en la triste realidad de tiempos por venir.

Explica que todos esos casos han intervenido factores comunes, en las montañas depredadas y riberas irresponsablemente ocupadas o alteradas .

De ejemplos como esos está la isla plagada, ante la manifiesta indiferencia de ciudadanos y autoridades.

“Pero entonces, tristemente, suele prestarse atención de cuando en cuando, casi siempre cuando es muy tarde y sólo queda tiempo para los lamentos y las urgencias” indica Pérez Frías.