Presidente Medina la esperanza del pueblo en el 2013

Por Carlos Luis Baron viernes 28 de diciembre, 2012

Las perspectivas cumplidas por el presidente Danilo Medina desde agosto pasado hasta diciembre 2012, son entre otros factores, razones fundamentadas en realidades para despertar esperanza y fe en un año 2013, que en medio de una gestión de gobierno transparente el presidente Medina se constituye en el principal activo del país para impulsar el desarrollo y promover la lucha contra la corrupción, crear trabajo y poner en agenda de gobierno otras prioridades en curso, como la reforma policial y el combate a todo tipo de delincuencia. La realidad política dominicana tiene certidumbre en manos de un político como Danilo Medina, aunque algunos sectores son escépticos y no cambiaran de criterio.

El perfil del presidente Medina llena de esperanza este pueblo que merece mejores tiempos. Si somos solidarios y ayudamos desde nuestras posibilidades podríamos afirmar que SI: SE PUEDE.

La educación, la salud, la agropecuaria, están en el tablero de las prioridades. Ahora, por ejemplo: la agricultura esta privilegiada y un productor agrícola primero vende, luego siembre y cosecha sin la incertidumbre de quien comprara la cosecha. Pronto, muy pronto, la vida del campesino será digna y de futuro.

La corrupción no solo se detiene en las puertas del despacho presidencial sino en la puerta de cada oficina pública. No lo pongamos en duda. Y esa meta se cumplirá con los jueces que tenemos, con los fiscales que tenemos y de una u otra manera con la policía que tenemos. Cuando la voluntad política existe, las ejecutorias se cumplen más allá de toda duda razonable.

Las visitas espontaneas y sin previo aviso no es bobería. Los resultados están ahí. Las cosas no son como antes en un hospital público. Tampoco lo serán en las escuelas ni otras instituciones del Estado. Estas visitas del presidente Medina constituyen una estrategia de alta política que deja un efecto de eficiencia, prudencia y agradecimiento. Eso es corregir lo que está mal y hacer lo que nunca se ha hecho.

Tenemos un presidente con el oído en el corazón del pueblo. Anótelo: en menos de dos años oiremos a gritos una frase popular parecida a esta: Que se puede…

El Autor es periodista