¿Primera revuelta contra los agrocombustibles?

Por martes 15 de abril, 2008

La pasada semana, mientras la prensa internacional se ocupaba hasta la exageración en los intentos de manifestantes pro tibetanos de apagar la antorcha olímpica, cinco personas resultaron muertas y varias decenas resultaron heridas en varios disturbios en Haití, el país más pobre de Latinoamérica y el Caribe. Las protestas apuntaban a los altos precios de los alimentos. Haití era la expresión más brutal de otra serie de protestas en varios países del mundo con un denominador común: hambre y reclamo contra la suba de precios de los alimentos.

La suba del petróleo, el calentamiento global, el mayor consumo en China e India, y el uso de cereales para destinarlos a la producción de combustibles, ha provocado un aumento significativo de los precios de los alimentos agravando la situación de pobreza y hambre en todo el mundo.

De todos estos factores, el destinar alimentos para producir combustibles, es el causante del 45% del aumento de precios, según el director de según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Jacques Diouf.

En varios países se han producido revueltas: Egipto, Camerún, Côte d’Ivoire, Senegal, Burkina Faso, Etiopia, Indonesia, Madagascar, Filipinas y Haití. En Pakistán y Tailandia se han desplegado efectivos militares para evitar que se asalten campos y almacenes.

Choques con la policía en Egipto a raíz de los aumentos de precios y la carestía de la vida dejan ya tres muertos. Uno de los mayores importadores de arroz, Filipinas, dispuso tropas para entregar granos en áreas pobres de Manila y ordenó a la policía arrestar a quienes acumulen el grano.

Los cereales han aumento su precio en un 88% entre marzo del 2007 y marzo de este año. La canasta básica de alimentos según FAO, que incluye carne, harina o leche, aumentó un 57% en el mismo período.

La Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, Josette Sheeran, ubicó el conflicto de Haití en sus justos términos: “lo que vemos en Haití a causa de las tensiones sociales por el encarecimiento de los alimentos es lo que estamos viendo en muchas de nuestras actividades alrededor del mundo”.

“El aumento de los precios significa menos alimentos y más hambre”, subraya Sheeran en un informe del organismo. “Una nueva faceta del hambre está emergiendo, porque aún en aquellos lugares donde los alimentos están disponibles, cada vez hay más y más personas que simplemente no pueden pagarlos”.

6 muertos y decenas de heridos.

En menos de una semana de manifestaciones en varios puntos del país, las víctimas mortales suman cinco y los heridos una veintena. A esto hay que sumarle la muerte aún no aclarada de un soldado nigeriano de la fuerza internacional de la ONU el pasado viernes.

Las movilizaciones se iniciaron en la ciudad de Les Cayes (sur), la ciudad de Gonaives (norte) y en Puerto Príncipe, donde la gente se lanzó a las calles para protestar contra el alto costo de los alimentos. Al mismo tiempo reclamaban la renuncia del gobierno ante la incapacidad por resolver el problema.

En Les Cayes hubo tres muertos, nueve heridos y varios detenidos. Las fuerzas militares de la ONU dispararon contra la población, según ellas, en respuesta a ataques con armas de fuego.

Desde el derrocamiento de Bertrand Aristide, la ONU tiene una fuerza ”de paz” , la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH ), aunque sus resultados dejan mucho que desear.

MINUSTAH cuenta en la actualidad con 7.066 efectivos militares y 1.927 policías, la gran mayoría procedentes de países latinoamericanos. Brasil (aporta 1.211 efectivos y además comanda la misión, Uruguay (1.147), Argentina (562), Chile (502), Bolivia (50), además tropas de Guatemala, Perú, Ecuador, España, y otros países.

Al inicio de las protestas, el entonces primer ministro, Jacques Edouard Alexis, reconoció que los ciudadanos tienen el derecho de expresar su rechazo al incremento del costo de la vida, sin embargo, señaló que quienes prendieron la primera llama del movimiento fueron los traficantes de droga y contrabandistas. Las organizaciones de derechos humanos, aunque admitieron la posibilidad de infiltrados en las marchas, hicieron incapié en el laxismo de las autoridades que, más allá de las promesas aún no cumplidas, no adoptaron ninguna medida inmediata para prevenir el deterioro de la situación.

Suba de precios.

La suba de precios de los alimentos se justificó en la suba del precio del petróleo, por consiguiente de los fletes de transporte de los productos importados, y las inundaciones en la isla que redujeron la producción local.

Tras la invasión norteamericana que capturó y expulsó del país al presidente legítimo, Bertrand Aristide, las autoridades provisorias y después el gobierno electo de René Preval, acordaron un paquete económico de ayuda con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial a cambio de abrir la economía.

“En Haití, los resultados de la reducción de los derechos de aduana sobre los productos agrícolas han sido catastróficos. El aumento de las importaciones de productos alimenticios fue tan espectacular que Haití importa actualmente más productos alimenticios que cualquier otro producto. Mientras que anteriormente Haití era autosuficiente y satisfacía las necesidades alimentarías de su población, actualmente utiliza alrededor de 80 % de sus ingresos de las exportaciones solamente para pagar importaciones de productos alimenticios”, señala un documento elaborado por Christian Aid sobre la liberalización agrícola de Haití.

Según datos oficiales, los precios del arroz, frijoles, frutas y leche condensada subieron un 50 por ciento desde el año pasado.

Haití es uno de los países más pobres del mundo. El 80 por ciento de su población vive con menos de dos dólares por día, y se ubica en el puesto 150 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano que es medido por Naciones Unidas.

La crisis de precios, que afecta también a todo el Caribe, obligaron a una reciente cumbre especial de jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe. Allí salió a relucir en el caso de Haití, los incumplimientos de los compromisos de donantes.

Pero hasta ahora, a excepción de Brasil que envió varias toneladas de alimentos, la comunidad internacional sigue mas preocupada por la antorcha olímpica, el Dalai Lama, que la grave crisis alimentaria que se avecina.

Destituyen al primer ministro.

Pese a los anuncios del gobierno para subsidiar los alimentos básicos y de un programa financiera para incentivar la producción local, el Senado destituyó este viernes al primer ministro Jacques Edouard Alexis. La iniciativa fue entendida como un rechazo al programa de ayudas anunciado por el gobierno.

El presidente Préval, aceptó la censura de su ministro y anunció un llamado a los presidentes de las cámaras legislativas para nombrar un primer ministro que sea fruto del consenso entre los partidos.

El paquete de medidas anunciado por el presidente René Préval, consiste en un programa de subsidios que alcanzarán de inmediato a los huevos y el arroz y se extenderán de forma paulatina a la leche y otros productos alimenticios.

Las posturas y la carne de ave se encarecieron más desde la veda decretada por el gobierno haitiano a los productos avícolas de República Dominicana, tras la detección en ese país de un brote de fiebre aviar.

Otras de las medidas anunciadas fue la rebaja de 10 por ciento de los salarios de los funcionarios que devenguen 30 mil gourdes (unos 860 dólares a la tasa actual) o más.

Asimismo, instó a sus conciudadanos a contribuir a paliar la situación a través de una mayor productividad y a cumplir sus obligaciones con el fisco.

Al mismo tiempo dijo que el Ministerio de Agricultura inició un proyecto para producir 300 millones de huevos al año para intentar reducir sustancialmente la importación actual de ese alimento básico. En cuanto al arroz, Haití importa cada año 270 millones de dólares del cereal, “por lo que debemos aumentar la producción nacional” cuatro veces más para que ese dinero se quede en manos de los campesinos haitianos, afirmó el gobernante.

Alertan al Consejo de Seguridad.

El jefe de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), Hédi Annabi, advirtió ante el Consejo de Seguridad, que el descontento popular por el aumento del precio de los alimentos puede socavar la estabilización del país caribeño.

El diplomático tunecino aseguró que la situación sigue”frágil”, a pesar de la relativa estabilidad política y la reducción de la violencia lograda desde el año pasado.

Indicó que la mayoría de los haitianos todavía no ha visto el”dividendo de esa estabilidad”, al tiempo que consideró que las pésimas condiciones en las que deben desarrollar sus vidas pueden ser manipuladas políticamente.

A pesar del crecimiento económico de un 3,2 por ciento en 2007 y la reducción de la inflación al ocho por ciento, estas cifras”no han supuesto una mejora inmediata de las difíciles condiciones de vida de la vasta mayoría de la población”, dijo.

De hecho, prosiguió, el aumento significativo del precio de los alimentos básicos en los últimos meses”ha generado un creciente descontento público sobre el encarecimiento de la vida”.

El Consejo de Seguridad, tan rápido para adoptar sanciones, apenas lamentó la violencia en Haití y condenó los ataques de los hambrientos a sus sedes, sin anunciar ningún plan de ayuda o envió de alimentos a ese país caribeño.

E-mail: ricardher@gmail.com

Cortesia Barômetro Internacional