Primogénita Príncipes Asturias garantiza continuidad dinástica

Por domingo 30 de octubre, 2005

Madrid, 31 oct (EFE).- La primogénita de los Príncipes de Asturias, Infanta de España y Alteza Real desde su nacimiento hoy en Madrid, garantiza la continuidad dinástica y da estabilidad a la Corona y a la Monarquía parlamentaria elegida por los españoles como forma de Estado en la Constitución de 1978. Además de su trascendencia familiar y dinástica, la noticia del nacimiento de la primogénita de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz supone un acontecimiento de gran dimensión institucional.

Y es que el Rey o la Reina -y la recién nacida lo será algún día- es, según establece la Constitución, la Jefe del Estado, "símbolo de su unidad y permanencia".

Un Rey o Reina que, según la Carta Magna española, "arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica".

El nacimiento del séptimo nieto de los Reyes se ha producido pocos días antes de que los Reyes de España celebren, el próximo día 22, el treinta aniversario de su llegada al Trono.

Esta niña constituye pues un eslabón más en la cadena que engarza a la dinastía Borbón con la historia española, una idea sobre la que advertía el Príncipe de Asturias el 7 de noviembre de 2003, pocos días después de anunciarse oficialmente su compromiso con la periodista Letizia Ortiz.

El día de su boda, el 22 de mayo de 2004, en el discurso que pronunció en el banquete celebrado en el Palacio Real de Madrid, Felipe de Borbón destacó que su matrimonio trascendía lo personal, y habló de continuidad y estabilidad.

Cuando el Príncipe de Asturias acceda al Trono como Felipe VI, su primogénita se convertirá en el trigésimo sexta Princesa de Asturias, un título que históricamente va unido a la condición de heredera de la Corona española.

Felipe de Borbón fue refrendado como Príncipe de Asturias con nueve años.

La Constitución española fija que "el Príncipe o Princesa heredera, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el tratamiento, tendrá la dignidad de Príncipe o Princesa de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España".

Estos son los de Princesa de Gerona y Viana, Duquesa de Montblanc, Condesa de Cervera y Señora de Balaguer.

Hasta que se convierta en Princesa de Asturias y desde hoy, el séptimo nieto de los Reyes será Infanta de España y recibirá el tratamiento de Alteza Real.

La recién nacida ocupará el segundo puesto en la línea de sucesión al Trono, tras su padre y Madrid, 31 oct (EFE).- La primogénita de los Príncipes de Asturias, Infanta de España y Alteza Real desde su nacimiento hoy en Madrid, garantiza la continuidad dinástica y da estabilidad a la Corona y a la Monarquía parlamentaria elegida por los españoles como forma de Estado en la Constitución de 1978.

Además de su trascendencia familiar y dinástica, la noticia del nacimiento de la primogénita de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz supone un acontecimiento de gran dimensión institucional.

Y es que el Rey o la Reina -y la recién nacida lo será algún día- es, según establece la Constitución, la Jefe del Estado, "símbolo de su unidad y permanencia".

Un Rey o Reina que, según la Carta Magna española, "arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica".

El nacimiento del séptimo nieto de los Reyes se ha producido pocos días antes de que los Reyes de España celebren, el próximo día 22, el treinta aniversario de su llegada al Trono.

Esta niña constituye pues un eslabón más en la cadena que engarza a la dinastía Borbón con la historia española, una idea sobre la que advertía el Príncipe de Asturias el 7 de noviembre de 2003, pocos días después de anunciarse oficialmente su compromiso con la periodista Letizia Ortiz.

El día de su boda, el 22 de mayo de 2004, en el discurso que pronunció en el banquete celebrado en el Palacio Real de Madrid, Felipe de Borbón destacó que su matrimonio trascendía lo personal, y habló de continuidad y estabilidad.

Cuando el Príncipe de Asturias acceda al Trono como Felipe VI, su primogénita se convertirá en el trigésimo sexta Princesa de Asturias, un título que históricamente va unido a la condición de heredera de la Corona española.

Felipe de Borbón fue refrendado como Príncipe de Asturias con nueve años.

La Constitución española fija que "el Príncipe o Princesa heredera, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el tratamiento, tendrá la dignidad de Príncipe o Princesa de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España".

Estos son los de Princesa de Gerona y Viana, Duquesa de Montblanc, Condesa de Cervera y Señora de Balaguer.

Hasta que se convierta en Princesa de Asturias y desde hoy, el séptimo nieto de los Reyes será Infanta de España y recibirá el tratamiento de Alteza Real.

La recién nacida ocupará el segundo puesto en la línea de sucesión al Trono, tras su padre y por delante de la Infanta Elena, primogénita de los Reyes, sus dos hijos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, su tía la Infanta Cristina y sus primos Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene, hasta hoy la benjamina de la Familia Real.

Se da la histórica circunstancia de que por vez primera en muchos años -más de un siglo- nace en España, en plena normalidad democrática y dentro de una monarquía parlamentaria, alguien llamado a ocupar el Trono de España.por delante de la Infanta Elena, primogénita de los Reyes, sus dos hijos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, su tía la Infanta Cristina y sus primos Juan Valentín, Pablo Nicolás, Miguel e Irene, hasta hoy la benjamina de la Familia Real.

Se da la histórica circunstancia de que por vez primera en muchos años -más de un siglo- nace en España, en plena normalidad democrática y dentro de una monarquía parlamentaria, alguien llamado a ocupar el Trono de España.