Putin aboga por mayor cooperación con OIEA en diálogo líder iraní

Por martes 25 de octubre, 2005

Moscú, 25 oct (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, abogó hoy por una mayor cooperación entre Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) durante una conversación telefónica con su colega iraní, Mahmud Ahmadineyad. "El presidente ruso abogó por un aumento de la cooperación entre Irán y el OIEA en el interés de la reanudación del proceso negociador", señala el comunicado del Kremlin.

En la conversación, a iniciativa de Teherán, ambos mandatarios se manifestaron a favor de la "la solución de los asuntos pendientes en relación al programa nuclear iraní en el marco del OIEA y por métodos políticos".

En particular, Putin y Ahmadineyad abordaron las perspectivas de la próxima sesión de la Junta de Gobernadores del OIEA a finales de noviembre, en la que el "dossier iraní" copará la agenda de los debates.

Además, hablaron sobre la puesta en práctica de los compromisos adquiridos en el encuentro entre ambos dirigentes el pasado 15 de septiembre en Nueva York.

El fortalecimiento de las relaciones bilaterales responde a los intereses de ambos países y contribuye a la estabilidad regional e internacional, destacaron.

El presidente iraní afirmó recientemente en una entrevista con la prensa rusa que su país no necesita poseer armas nucleares, ya que se pueden "defender sin ellas".

Ahmadineyad agregó que "en los últimos dos años, en nuestro país se han realizado más de 1.200 inspecciones; en las paredes de nuestros edificios están colocadas las cámaras del OIEA, sus observadores siguen cada uno de nuestros movimientos".

Rusia respalda al régimen iraní en su oposición a elevar su controvertido programa nuclear ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al considerar que esto agudizaría el "aislamiento" del régimen iraní al igual que ocurrió con Corea del Norte.

El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, ya defendió ayer en su encuentro en Moscú con su colega iraní, Munacher Mottaki, el derecho de Teherán a contar con un programa nuclear pacífico para uso civil, como cualquier otro país signatario o no del TNP.

Por su parte, Mottaki aseguró que "en la doctrina militar iraní las armas nucleares no tienen hueco" y agregó que "el desarrollo del sector de la energía atómica es la voluntad del pueblo".

El canciller iraní advirtió de que, en caso de que este asunto sea elevado al Consejo de Seguridad de la ONU, Teherán podría "desvincularse del protocolo adicional del Tratado de No Proliferación (TNP)" nuclear.

Este protocolo es el que rige las inspecciones del OIEA en los territorios de los países firmantes del tratado.

Irán reivindica el derecho a desarrollar un ciclo nuclear completo, con el enriquecimiento de uranio incluido, al que se opone EEUU debido a que este último paso facilitaría la fabricación de bombas atómicas.

A pesar de las presiones diplomáticas occidentales, el Gobierno iraní aseguró el pasado 16 de octubre que no volverá a suspender su programa de enriquecimiento de uranio y que la anterior interrupción fue "voluntaria".

Ingenieros rusos asesoran a las autoridades iraníes en la construcción a orillas del Golfo Pérsico de esta planta, que tiene 1.000 megavatios de potencia y que comenzará a operar y a producir energía en 2006.