Pyongyang amenaza con romper negociaciones si EEUU no cede

Por martes 6 de diciembre, 2005

Seúl, 6 dic (EFE).- Corea del Norte amenazó hoy con abandonar las negociaciones multilaterales sobre su programa de armas nucleares si Estados Unidos no retira pronto las sanciones financieras impuestas al régimen comunista.

En un mensaje publicado en el diario oficialista "Rodong Sinmun", el Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, uno de los máximos órganos de poder, indicó que el diálogo multipartito con Corea del Sur, Japón, China, Rusia y EEUU "es imposible" en las actuales circunstancias.

"Nuestra postura es que no pueden reanudarse las conversaciones en medio de las desafiantes sanciones estadounidenses", señala el comunicado, en referencia al proceso de diálogo sobre el programa nuclear del Norte que se debería reanudar próximamente en Pekín.

Ya el pasado domingo fuentes diplomáticas indicaron al diario nipón "Sankei" que un representante de la misión permanente de Corea del Norte ante la ONU había comunicado al Gobierno de EEUU que Pyongyang no volvería de momento al diálogo multilateral debido a esas sanciones.

"Si EEUU quiere de verdad que se reanuden estas conversaciones a seis bandas y que además progresen, debería adoptar medidas prácticas para levantar las sanciones financieras", afirmó hoy en su mensaje la cúpula norcoreana.

En septiembre pasado, el Departamento del Tesoro de EEUU indicó que el Banco Delta Asia SARL, registrado en Macao, estaba implicado en operaciones de blanqueo de dinero y había trabajado para agencias gubernamentales y empresas norcoreanas durante cerca de 20 años.

Según las acusaciones, altos cargos del Banco Delta Asia SARL estaban en connivencia con autoridades norcoreanas para aceptar y poner en circulación grandes volúmenes de dinero, en buena parte dólares falsos y también procedente del tráfico de drogas.

El 21 de octubre, EEUU bloqueó ocho entidades norcoreanas a las que acusó de estar relacionadas con la proliferación de armas de destrucción masiva y congeló todas las cuentas bajo jurisdicción estadounidense.

También se prohibió cualquier tipo de transacción entre ciudadanos estadounidenses y estas entidades, según informó entonces el Departamento del Tesoro de EEUU.

Tras la imposición de las sanciones, Corea del Norte puso en marcha una ofensiva diplomática en la sombra para conseguir una reunión bilateral con Estados Unidos sobre el levantamiento del castigo sin tener que hacer concesiones en las negociaciones sobre sus armas nucleares.

Después de mucho tira y afloja, se planeó una cita de delegaciones de ambos países del 9 al 11 de diciembre en Nueva York.

Sin embargo, la reunión fue cancelada después de que los enviados norcoreanos, encabezados por el jefe de la misión de Pyongyang en el diálogo a seis bandas, Kim Kye-gwan, supiera que ni el subsecretario estadounidense de Estado, Christopher Hill, ni su segundo en las conversaciones multipartitas acudirían.

EEUU anunció que su única intención en la fracasada reunión era informar a Corea del Norte sobre las bases legales de las acciones adoptadas contra las entidades financieras ligadas a Pyongyang y en ningún momento para negociar el fin de las sanciones.

Al respecto, la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, dijo el pasado día 28 en una entrevista al diario "USA Today" que los norcoreanos "no necesitan mantener una reunión bilateral (con EEUU) sobre como dejar de falsificar la moneda de otras gentes".

En el mensaje publicado hoy por el periódico "Rodong Simun", la cúpula de norcoreana criticó a Rice por su "indiscreción" y señaló que esta actitud sólo había servido para poner en peligro las conversaciones a seis bandas.

Este diálogo multilateral se puso en marcha en agosto del 2003, después de que en octubre del año anterior Pyongyang reconociera que estaba en el camino de conseguir armas atómicas.

La quinta ronda de las conversaciones comenzó a principios del pasado noviembre y su reanudación depende de que pueda salvarse esta brecha entre Washington y Pyongyang.

Aunque en la cuarta ronda de diálogo, que concluyó en septiembre, se alcanzaron varios compromisos para la desnuclearización de la península, sin embargo, en las conversaciones de noviembre se volvieron a abrir brechas que ahora parecen insalvables.

El 10 de noviembre, segundo día de las últimas conversaciones de Pekín, Kim Kye-gwan dijo que no trataría la desnuclearización de la península hasta que Washington no diera marcha atrás con sus sanciones.

De cumplirse las amenazas norcoreanas, no sería ésta la primera vez que Pyongyang se retira de la mesa de negociaciones encaminada a conseguir el desmantelamiento de sus armas atómicas.

Ya en septiembre del 2004, Corea del Norte boicoteó el diálogo y estuvo casi un año sin reunirse con sus interlocutores, tiempo que aprovechó para acelerar su fabricación de bombas nucleares y anunciar en febrero pasado que ya disponía de este tipo de armas. EFE