¡Que así sea!

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de agosto, 2012

Nueva York.-En los últimos tiempos, algunos cientistas y experto c conductuales, luego de profundos estudios sobre el comportamiento del ser humano; han determinado que, contrario a como se creía, el recóndito inconsciente(subconsciente) de nuestros albores existenciales, es quien nos alerta, condiciona y ordena las ideas, incluyendo las conductas político-partidarias y otras manifestaciones de la cotidianidad.

Si eso es así, al margen de los intereses políticos y de los trastabillamientos de Danilo Medina Sánchezen la escogencia de su gabinete pesar del discurso que le antecedió, tiene las aristas de un inconsciente que activa los ideales de su formación de otrora adolescente e inquieto joven, con fuertes convicciones de izquierda, y por ultimo; un ideario ligado al ya olvidado boshismo.

Hay que admitir que el discurso de Medina Sánchez, traspasó lo que significa, en estos momentos, representar a las figuras prominentes del peledeísmo. En otras palabras, si todo el ser y el ethos de Medina Sánchez, se alinea con sus primigenias inquietudes políticas subyacentes en su inconsciente; de algún modo, aunque no nos llene las expectativas completamente; haría un gobierno tendente a distanciarse de los desaguisados y perversidades, del que lo precedió.

Si los actos de la llegada inconsciencia del pasado, es la que se impone y orienta lo consciente que activa nuestras neuronas y sinápsis cerebral; Medina Sánchez se correspondería con lo limpio de sus ideales de mocedad, incluyendo su entorno libre de infestaciones de actos delincuenciales, y del prohijamiento de consortes de malas laya, aun perteneciendo a la cúpula peledeísta.

De tener certezas esta hipótesis, y si sobre este nuevo presidente de los dominicanos no gravita el sofismo; logra desatarse del dogal político que lo mantendría atado a arneses que sostienen actos de corruptelas, está llamado a hacer un gobierno, más o menos aceptable, para todos sus gobernados. Tal parece que levitamos, pero, que así sea.

Tenemos entendido que Medina Sánchez, en lo que se corresponde con su hontanar, es poseedor de una idónea genética política; ausente de esbirros de asesinos, sicarios, calieses, oportunistas, ladrones del erario público, arribistas, narcotraficantes y otras alimañas. Siempre basándonos en lo esplendente que domina nuestro inconsciente; creemos, y ojalá no estemos equivocados, que sus ideales y actitudes formativas que muchas veces superan el intelecto, todavía no hayan sido defenestrados en su totalidad.

Y, por si fuera poco, a su lado hay una Primera Dama, Cándida Montilla de Medina, que es un fiel exponente de lo prudente y sensato que debe adornar una dama de su estirpe. Una mujer que, aún sin gustar, en principio, de lo puramente político, también guarda en su subconsciente la odisea de una colectividad que se aferró a los más nobles y puros intereses de los años70s.

La hija de “Dulce el zapatero”-dicho esto sin querer ser peyorativo, y sólo esbozar una realidad compromisaria con el bien-, de seguro, tiene la capacidad de entroncar en el gobierno de su compañero, los ideales que, aunque han sido avasallados, constituyen las metas inmediatas de la gente que de alguna forma se unió a la suma de factores que la convirtieron en una mujer honesta y luchadora.

En consecuencia, albergamos la esperanza de que Danilo, la Primera Dama, y las luces de un inconsciente que es guardián y catalizador de las buenas acciones del presente consciente; tengan la voluntad política y la capacidad para hacer una gestión gubernativa que, en algunos aspectos, se corresponda con los anhelos de todos los desposeídos de nuestra media isla. Seguimos soñando y levitando; pero, que así sea.

El autor es periodista directivo del CDP, en Nueva York.