¿Qué hacer con el 4%?

Por Carlos Luis Baron miércoles 12 de diciembre, 2012

Ya que el 4% del PIB está consignado en el presupuesto del año próximo -como lo exigía la sociedad- vale decir que apenas empieza el verdadero conflicto. Las voces que pedían cautela al alimentar ese voraz escualo que apaciblemente crece en nuestro estanque nacional, parecieron satánicas en los momentos de protesta, ahora lucen, y realmente son, mas sensatas y lógicas.

El primer round lo ganó el pueblo, la gleba política opositora y todo el que sueña con la educación de calidad como único vehículo para viajar al desarrollo. El asunto es que una vez conseguido este primer triunfo, los campos se deslindan y los ejércitos ganadores habrán de escindirse.

Veamos ahora cómo y por qué se pudo formar ese magnífico frente de lucha por el 4%, que es ley desde hace años.

Primero, porque la oposición asumió que ello perjudicaría al candidato oficial; segundo, porque el candidato oficial estaba totalmente de acuerdo con dicho 4% -y algo mas llegó a prometer- y tercero, porque el pueblo creía que ésto podría solucionar por siempre el triste drama de nuestras escuelas.

Y las tres razones son verdades a medias, agridulces, como postre de naranja.

No es cierto que la demanda perjudicó al candidato ganador, muy por el contrario, le permitió distanciarse de sus dos predecesores, que nunca cumplieron con dicha ley; con el agravante favorable de que uno de ellos era de nuevo su competidor.

Danilo Medina ya no es mas el candidato “que desea ganar”, ahora es el presidente “que tiene que ejecutar”; puede decirse que ha de ser mas cauteloso y exacto en sus cálculos. Su problema actual es ¿qué hacer con ese 4%?

El pueblo, que está siendo cautivado por el “encanto” de un hombre de campo, pero decente y formal, de un “pariguayo con suerte” que pasó por la universidad y logró que ella pasara por él; sabe ya, o por lo menos husmea, que sigue a un capitán confiable y que llegaremos a puerto seguro.

Los escépticos, que entornábamos las cejas al hablar del 4% y nos preguntábamos ¿es ese realmente el problema?, ahora estamos en una posición mas ventajosa y productiva que antes.

Ahora estamos en condiciones de separar la paja del trigo. De distinguir y evidenciar las malas intenciones de unos actores que siempre se mantuvieron a las sombras, que nunca salieron a escena.

Ahora lo harán y con mucha fuerza, pues se trata de disfrutar del botín de guerra, su especialidad. Una guerra en la que ellos nunca pelearon.

El problema ya no es la veleidosa voluntad del votante de Mayo; el problema ahora es la férrea y probada voluntad política de Danilo Medina.

Vivimos, seguiremos disparando.

Productor de ALTO NIVEL EN RADIO