¿Qué UASD?

Por Carlos Luis Baron martes 24 de julio, 2012

La Universidad Autónoma de Santo Domingo tiene que ser revisada. Hay que partir de que asimila malos profesores, blandengues autoridades y estudiantes profesionales que deben ser puestos en baja. Con el correr de los años, al tiempo que se estanca la produccion educativa, y se retrocede en algunos programas de enseñanza, la burocracia se traga a la UASD. P

or demogogia, hace decadas se instauró un co-gobierno, donde la misma autoridad tenían los miembros elegidos al Consejo Universitario, al lado de los profesores, de los empleados y de los estudiantes. De ese desorden no puede salir nada bueno.

Hoy en una universidad moderna los estudiantes van a aprender. Cualquier otra atribución que se tomen, en desmedro de sus buenas notas, significaría que serían puestos en la calle. Un estudiante no está para cuestionar a profesores, faltarle el respeto e inclusive desafiarlos a que se atrevan a ponerle malas notas. La UASD hoy es tierra sin orden, donde impera la ley de los que tienen apoyo de los grupitos organizados.

Los empleados hacen lo que les viene en gana. En la UASD no hay un director departamental que se atreva a cancelar a un empleado, porque entonces él tendría que ir a un Consejo de Facultad, o al Consejo Universitario a “responder por su crimen”.

Los forjadores de los profesores universitarios en chancletas y con un macuto al hombro, fueron los responsabels de este desorden. Se quisieron apartar del profesor tradicional, de saco y corbata, pero llevaron a la médula universitaria la anarquía sin fin. Muchos de esos profesores emigraron, se enquistaron en otras universidades e inclusive fueron de los cofundadores de una de las mejores instituciones universitarias que hay en el país.

Hoy, ellos mismos reniegan de un nido de estudiantes profesionales, donde el Presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos, tiene 20 años cursando una carrera, y solo va por el cuarto cuatrimestre-

El rector de la UASD pone orden o renuncia- La UASD se moderniza o cierra sus puertas, pero no puede seguir siendo una academia que esté de espaldas a las necesidades nacionales.

Es tarea primordial aplicar la baja estudiantil. Todo estudiante que no reúna los requisitos debe ser despachado de la UASD, porque no puede seguir comiendo el chao del comedor universitario al medio día, por otros 20 años. Cuando se concluya la baja estudiantil, hay que entrar en una revisión de los profesores. Hay muchos que nunca han trabajado fuera de la UASD y tienen allí seguro un empleo con mucho dinero, facilidades para adquirir vehículos, casas y la pensión asegurada.

La UASD ahora mismo debe llevar a cabo las modificaciones que hagan falta, y luego reabrir sus puertas. Es una vergüenza nacional mantener esa antesala de desordenes y violaciones al derecho al estudio de los dominicanos.

Que no se hable hoy de universidad comprometida con los mejores intereses nacionales, que los burocratas que allí pululan solo están comprometidos con su salario mensual, y los estudiantes, con una anarquía que no los conducirá a ningún lado.

Vamos a establecer una univesidad académica, dejando la actividad partidista a los grupos políticos y la anarquía a los sindicatos de choferes. Comencemos con la baja estudiantil…