Rato dice que elecciones latinoamericanas no atrasarán reformas

Por jueves 3 de noviembre, 2005

Washington, (EFE).- El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, dijo hoy que el gran número de comicios que se celebrarán en América Latina en el próximo año y medio no retardará el proceso de reforma económica en la región.

Tras un discurso en el instituto Cato, uno de los baluartes del liberalismo económico en Washington, Rato destacó que la acumulación de elecciones es una señal de la "profundización de la democracia en América Latina", algo que le hace muy feliz "como español", según confesó.

El jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que la experiencia demuestra que los países latinoamericanos "han podido continuar el camino del cambio incluso con cambios de gobierno" y citó los ejemplos de Brasil, Uruguay y Chile.

A su juicio, "está probado que un nuevo gobierno de una perspectiva ideológica diferente puede promover reformas macroeconómicas" que fueron propuestas originalmente por su antecesor.

En total, 18 países de la región celebrarán elecciones en los próximos 18 meses, incluidos Chile, México, Brasil, Colombia, Perú y Venezuela.

A pesar de los cambios que los comicios siempre conllevan, el FMI mantiene una actitud optimista con respecto a América Latina, que cree que crecerá el 4,1 por ciento este año en términos reales, es decir, descontada la subida de precios.

El Fondo también destaca que la inflación está bajo control y la deuda se ha reducido.

No obstante, los analistas privados mantienen una postura más cauta. La empresa de calificación Fitch afirmó en un reciente informe que los comicios introducen "incertidumbre" sobre "el curso de la política a medio plazo".

Fitch alertó de que no es raro que se presenten a las elecciones candidatos desconocidos y que continúa fuerte en la región la seducción de los espejismos de las "soluciones rápidas" que promueven políticos populistas.

Además, la cercanía de la consulta popular agudizará la parálisis actual de las reformas económicas y hace "menos probable" que haya avances en la región hasta entonces, según la empresa.

Por su parte, el Fondo ha destacado que los comicios se celebrarán en un ambiente de estabilidad económica y que podrían robustecer el apoyo popular a líderes que llevan una agenda de reformas económicas bajo el brazo.

Entre las reformas que el organismo desea ver en la región están la reducción de la deuda pública, la apertura comercial y más facilidades a la inversión extranjera, entre ellas en el sector energético, un asunto que es muy delicado en países como México o Bolivia.

Fitch predijo un "avance gradual" en las llamadas reformas estructurales de segunda generación tras los comicios.

Esas reformas incluyen la mejora de las instituciones y el sistema judicial, así como la reducción de la burocracia y la simplificación del marco normativo, según los expertos.

Rato dedicó precisamente su discurso de hoy a destacar el papel de las instituciones para fomentar el crecimiento económico.

En el auditorio Friedrich von Hayek, el economista austríaco que es el santo patrón de los partidarios del libre mercado y el sector privado, Rato habló de la importancia de un sector público eficaz.

El director gerente del FMI dijo que se ha dejado atrás la visión de que la corrupción era "necesaria para engrasar los engranajes del comercio" y en cambio ahora se entiende como "un gran freno al desarrollo económico".

En décadas pasadas también se toleraba una inflación alta como un mal menor por la creencia de que reducía el desempleo, explicó Rato.

Así, a principios de la década pasada, los precios aumentaban un 200 por ciento al año en América Latina de media, dijo, comparados con un incremento del 6,3 por ciento previsto por el FMI para este año.

El director gerente afirmó que "esa lección" sobre la importancia de mantener la inflación baja se verá "puesta a prueba" en los próximos años por la presión alcista de los precios del petróleo.

En este sentido, Rato se manifestó partidario de que los bancos centrales fijen una meta explícita de inflación, pues ayuda a controlarla "sin provocar daños al crecimiento económico". EFE