Ray Bradbury: “Nos deja un mundo fantástico, utópico e irreal”

Por El Nuevo Diario viernes 8 de junio, 2012

El mundo de las utopías y de la ciencia ficción, ha perdido a Ray Bradbury, un icono estadounidense como ciencia ficción, escritor de la novela “Fahrenheit 451”, que es la temperatura a la que empieza a quemar el papel. Esta novela fue escrita en el 1953 es fantástica, en la que un bombero llamado Guy Montag, es un bombero encargado de quemar los libros, que están prohibidos porque son causas de discordia y sufrimiento.

Este cuentista autodidacta, cuya obra siempre llevan al lector a la angustia metafísica de viajes agobiantes, por destinos infinitos desde los cuales se contempla la eternidad, la cual no podemos tocar, solo imaginar y soñar con sus enigmas y misterios.

Se iniciaba la primavera del año 2003, voy a remembrar aquella noche en Potsdam, que está en las afueras de Berlín en Alemania, en una reunión en la residencia del Embajador del Ecuador, que dicho sea de paso era el presidente del GEALC (Grupo de Embajadores Latinoamericanos y del Caribe), en la que estaba presente el laureado escritor y Embajador chileno Antonio Skármeta, famoso por su libro “El Cartero de Neruda”, se hablaba de los escritores cuentistas latinoamericanos, y en mi turno, pedí permiso para referirme a Ray Bradbury, que aunque nació en Waukegan, Illinois, EE.UU., se considera un escritor universal.

Inicio mi relato: “Un político, no politólogo, llega al poder por sus capacidades de seducir a las masas, en la toma de posesión como presidente de la República Bananera, inicia su discurso, dice, ha llegado el momento de la transformación total de la vida de cada ciudadano de este país, haremos un verdadero estado del bienestar, el autentico buen gobierno, la redención de los humildes y excluidos, terminaremos con el analfabetismo, la mortalidad materno infantil, enfermedades infecto contagiosas, salarios desde ese mismo momento igual a dos veces la canasta familiar, más el cálculo por adelantado de la inflación anual, vacaciones colectivas en verano y navidad, educación a todos los niveles gratuitas, alimentación a los estudiantes en tandas únicas, disminución de la tasa de interés bancarias, casa gratuitas de parte del estado, un coche por familia, una vivienda por familia y a la clase empresarial exoneradas del pago de impuestos sobre beneficios y sobre la renta. Un banco de órganos humanos para el reemplazo gratuito de mis conciudadanos que precise de un trasplante, será el fin de las enfermedades. El flamante presidente hace una pausa, mientras legisladores, funcionarios, ministros, diplomáticos y presidentes acreditados a la toma de posesión aplauden delirantemente. El toma agua en una copa ancha y elegante. Se sientan todos un minuto después, entonces, el Presidente reinicia su discurso, primero hace una mirada panorámica a todos los asistentes y dice, así tal y como lo he dicho, este cuento lo escribió el escritor Ray Bradbury, soñador de las más bellas utopías. Termina la cita.”

Al salir del Palacio del Congreso, le esperaba un hombre harapiento, que a la fuerza burla la seguridad, le interrumpe el paso y de manera resuelta le dice: “Presidente no me dé esperanza, que ya esa me la trajeron los mandatarios anteriores y mire como estoy hecho harapos.”

Ok. Espera cuatro años más que te voy hacer el ultimo cuento de terror de Ray Bradbury, para que te muera de miedo, mal agradecido.”