Recorren calles de NY exigiendo la renuncia del presidente George Bush

Por lunes 3 de octubre, 2005

NUEVA YORK._ La organización “El mundo no puede esperar” (World Cant Wait), recorre las calles de la metrópolis, exigiendo la renuncia del presidente norteamericano George W, Bush a quien acusan de cometer “crímenes de guerra”, indiferencia depravada contra los residentes de New Orleans, torturas en cárceles del Medio Oriente, deportaciones secretas y otros “delitos”.

La entidad anunció que recoge millares de firmas para lanzar una proclama en la que exigen que Bush, se vaya de la Casa Blanca. La proclama se hará hoy 2 de noviembre en diferentes plazas de los Estados Unidos.

Escasos grupos de manifestantes que se denominan células de la entidad, caminan junto a algunos dirigentes del Partido Socialista de los Estados Unidos, con el lema “hay que sacar corriendo al gobierno de Bush”. El apoyo en las calles es tan tímido, que se convierte en indiferencia.

“El gobierno de Bush se propone redefinir la sociedad con un molde fascista por muchas generaciones, tenemos que responder ya, porque el futuro está en juego”, precisan los quejosos en un documento que distribuyen en las comunidades.

Califican de “ilegítima y asesina”, la guerra que Bush libra contra Irak, basada en mentiras y tiene otros países en la mira. “El gobierno de Bush avanza cada día hacia una teocracia, a un gobierno fundamentalista cristiano intransigente y cruel”, dice el documento.

Acusan también al mandatario estadounidense de “suprimir la ciencia que no cuadra con su agenda religiosa, política y económica, por lo que la presente y futuras generaciones, pagarán un precio terrible”.

Señalan que el gobierno le quiere quitar aquí y en el resto del mundo el derecho al aborto a la mujer, imponiendo además una política de avaricia, odio e intolerancia. “Todo esto, lleva a muchos a pensar en Hitler”, apuntan los adversarios de la Casa Blanca.

Manifiestan que esa situación mantiene angustiados y furiosos a muchos millones de personas en todo el mundo.

Acusaron así mismo a los líderes demócratas del país de “pactar” con fascistas y fanáticos religiosos y afirman que el silencio y la parálisis, no son admisibles, por lo que exhortan a los norteamericanos a la movilización para oponerse a la situación.