Reformistas hacia el PRD

Por jueves 11 de junio, 2009

* Periodista

alberari@hotmail.com

El candidato presidencial perredeísta, ingeniero Miguel Vargas, parece haber dado un paso hacia delante con la conquista de importantes legisladores y dirigentes reformistas que se han sumado a su proyecto presidencial, tras la firma de un acuerdo con el Presidente de la República y líder del Partido de la Liberación Dominicana, doctor Leonel Fernández, que, entre otras cosas, le impide postularse a la presidencia en el 2012.

Muchos adeptos a la candidatura del emergente líder perredeísta se frotan las manos tras la creencia de que ese pacto implicó la colocación a destiempo de la Banda Presidencial del 2012, pero deben tomar en cuenta que en la medida que dicho pacto descalifica a Fernández como candidato del 2012, también habilita al ingeniero Hipólito Mejía, por lo que el acuerdo pudiera constituirse en un regalo envenenado.

Esos aires triunfalistas han inspirado a ex dirigentes del Partido Reformista Social Cristiano(PRSC) a enfilar su militancia hacia el PRD, buscando subirse a tiempo al vehículo que conduce hacia el poder, además de pensar que hacerlo a tiempo levanta menos sospecha.

Igualmente, hay legisladores reformistas que, temerosos de perder sus curules congresuales y municipales, han puesto su mirada hacia el PRD tratando de lograr acuerdos políticos que lo mantengan en la posición, habida cuenta de que podrían ser electos por seis años, lo que implícitamente representa una friolera de más de 50 millones de pesos, en su trayecto congresual.

Con lo que no se está contando es que en el PRD hay cientos de líderes en la dirigencia nacional, media y de base, que han visto salir sus canas y arrugas aspirando a esas posiciones, los cuales se suman al interés de reelección de los actuales legisladores del partido blanco.

No será nada fácil arrebatarles a esos perredeístas los bien ganados derechos a aspirar a una posición. También será muy difícil convencerlos de sacrificarse una vez más para ceder una posición segura de seis años a los que llegan nuevos a cambio de un posible nombramiento en el gobierno por venir.

¿Es que se ha olvidado ya la experiencia de la pasada Alianza Rosada?, donde los dirigentes amarran en acuerdos de aposento, pero luego las bases del PRD manifiestan sus disgustos votando en contra.

En pocas palabras, queremos decir que las aspiraciones de esos reformistas que se han sumado a Miguel Vargas para asegurar con tiempo esas posiciones, podrían chocar con los intereses legítimos de muchos perredeístas que están haciendo “banco”, a la espera de esos peldaños.

Si por el contrario, esos reformistas se han puesto el traje de la filantropía política y su paso no ha sido más que una contribución al engrandecimiento de la patria, los felicito.