Relaciones turbulentas también con EEUU y Colombia

Por lunes 14 de noviembre, 2005

Caracas, 14 nov (EFE).- El actual choque diplomático entre México y Venezuela es el último de los mantenidos por Caracas con otros gobiernos del hemisferio, especialmente EEUU, pero también Bogotá, al que, igual que a México, ha acusado en ocasiones de representar los intereses de Washington y no respetar la soberanía venezolana. Venezuela ordenó hoy el inmediato regreso de su embajador en México y rechazó como "una agresión sin sentido el ultimátum" mexicano exigiendo a Caracas disculpas por críticas del presidente Hugo Chávez a su homólogo mexicano, Vicente Fox.

El ministro de Relaciones Exteriores, Alí Rodríguez, leyó un comunicado oficial en el que ordena "el regreso inmediato" del embajador venezolano en la capital mexicana, Vladimir Villegas,

La misiva también rechazó "el ultimátum" enviado a Caracas por el Gobierno de México exigiendo disculpas por las declaraciones de Chávez la semana pasada acusando a Fox de "entreguismo" y de ser un "cachorro del imperio" estadounidense.

También las relaciones de Venezuela con Colombia y EEUU han pasado últimamente por muy difíciles momentos, que a punto han estado de motivar la ruptura de relaciones diplomáticas de Washington y Bogotá con Caracas.

Desde su llegada al poder en 1999, el izquierdista gobernante venezolano ha tenido al gobierno estadounidense de George W. Bush y su política exterior como principal objetivo de sus críticas, llegando en varios momentos a plantearse la revisión de relaciones con Washington, "el imperio", como lo denomina.

La última ocasión en que Chávez volvió a plantearse revisar las relaciones con EEUU, fue en junio pasado tras denunciar que Washington envió a países del CARICOM una carta en términos "indignos" contra Venezuela.

"Deberíamos romper las relaciones (con EEUU), por dignidad. No sabemos si las vamos a mantener", dijo Chávez al criticar la misiva estadounidense enviada a los países de la Comunidad del Caribe (CARICOM) que participaron en la I Cumbre Energética de jefes de Estado del Caribe el pasado 29 y 30 de junio.

La carta de Washington, leída por el gobernante venezolano ante las delegaciones de las 16 naciones asistentes a la cita, señala que "EEUU está seriamente preocupado por las recientes amenazas a la democracia en Venezuela".

Chávez ya se planteó un mes antes la revisión de las complicadas relaciones con Estados Unidos a raíz de la petición venezolana de extradición del anticastrista Luis Posada Carriles, detenido en ese país y acusado por Caracas y La Habana de la voladura de un avión cubano en 1976 con 73 personas a bordo.

Las tensiones en la relación entre Caracas y Washington comenzaron con la llegada de Chávez al poder en febrero de 1999 y se han disparado en los últimos meses con fuertes acusaciones entre ambos gobiernos.

Washington acusa a Chávez de tener una intención "totalitaria", mientras Caracas critica la actitud "imperialista e intervencionista" de EEUU en Venezuela.

El último periodo turbulento entre Venezuela y Colombia ocurrió a comienzos de año, cuando el gobierno venezolano llamó a consultas a su embajador en Bogotá, Carlos Santiago, tras el supuesto secuestro en Caracas del dirigente guerrillero colombiano Rodrigo Granda, ahora encarcelado en Colombia.

Caracas afirmó que Granda fue secuestrado el 13 de diciembre en la capital venezolana, pero Bogotá sostuvo que fue capturado dos días después en la ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela.

Históricamente las relaciones colombo-venezolanas atraviesan períodos de tensión debido a las acciones de la guerrilla y paramilitares colombianos en la frontera común, de 2.219 kilómetros.

La oposición venezolana y sectores derechistas colombianos sostienen que el izquierdista gobernante venezolano es "amigo" de las guerrillas, acusación que Chávez ha negado reiteradamente y atribuye a una "campaña" contra la integración de los dos países.