Remozan el parque Arzobispo Tomás Portes

Por miércoles 19 de octubre, 2005

Santiago.-Uno de los principales parques con que cuenta Santiago, el Arzobispo Portes (mejor conocido aquí como Los Chachases), fue entregado remodelado por parte del Ayuntamiento, que invirtió en estos trabajos tres millones 200 mil pesos, en una ceremonia prevista para este jueves.

El centro de recreación fue construido en 1918, es la primera vez que este lugar y esparcimiento se ve sometido a un proceso de transformación que ha cambiado por completo su aspecto fisico ya que ha quedado “como nuevo” .

Aquí se le conoce como Parque Los Chachases pero su nombre original es Arzobispo Portes, el cual ha prometido recuperar el sindico José Enrique Sued cuando los trabajos de remodelación al que es sometido concluyan, lo que el ingeniero Martín Durán, de Obras Publicas Municipales, espera ocurra “dentro de un mes”.

La población , como ha ocurrido con otros lugares incluidas calles, sectores y establecimientos, cambio sin querer el nombre del Parque ya que en el mismo hay un árbol que se llama Chacha que tiene unas vainas que, al ser batidas por la brisa, produce cierto ruido y de ahí que sugiera Los Chachases.

Esta ubicado este Parque en una popular zona de Santiago, entre las calles Independencia y Restauración y las avenidas Juan Pablo Duarte y Sabana Larga.

Es una área super caliente ya que en sus alrededores operan varias paradas de vehículos.

“Atendiendo pedidos de algunos sectores, hemos querido remodelar por completo este parque”, dijo un satisfecho sindico al anunciar que hoy, en una ceremonia pautada en horas del atardecer, el mismo fue entregado a la comunidad santiaguera.

El encargado de Obras Públicas Municipales, el ingeniero Martín Durán, informo que el proceso de rehabilitación incluyó adoquinamiento, reconstrucción de las aceras, la verja perimetral, el alumbrado, las aceras, nuevos bancos y la jardinera.

La responsable del Departamento de Plazas y Parques, Benny Sued, asumió la responsabilidad de esto ultimo y por varios días permaneció dedicada por completo a la ornamentación del Parque.

Paso largas horas prácticamente en el lugar dirigiendo varias brigadas de obreros.

Distintos sectores de Santiago, principalmente los que hacen vida en el área, han felicitado a la administración municipal por la iniciativa ya que, desde que fue construido, literalmente ningún sindico le había puesto la mano a este emblemático parque santiaguero.

El Ayuntamiento dirigido por Sued se ha preocupado, desde el 2002, de construir parques, plazas, canchas, centros de madres y otras instalaciones para que la población pueda contar con lugares adecuados de recreación y esparcimiento.

EL ARZOBISPO PORTES

Con este Parque, se honra la memoria del Arzobispo Tomás Portes e Infante que nació en Santiago de los Caballeros en el año 1777 y murió en el año 1858.

Comenzó sus estudios de Teología en0 la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) pero que, debido a la situación política imperante entonces, se marchó a Cuba.

En esos tiempos se producía una lucha encarnizada entre los negros de Haití que querían su liberación, que afectó severamente a Santo Domingo, hasta el extremo de producir la invasión haitiana por tropas al mando de Toussaint L’Ouverture.

Portes concluyó en La Habana sus estudios, obteniendo el Doctorado en Teología y a su regreso al país, fue nombrado jefe de la Iglesia Católica.

Cuando se enteró del plan independentista planeado para el 27 de febrero de 1844, no estuvo de acuerdo, argumentando que no existían condiciones adecuadas para el éxito de tal empeño.

Al fundarse la Primera República, la Junta Central Gubernativa lo designó Arzobispo de la Arquidiócesis con el título de Vicario General y, durante el desempeño de esas funciones, fundó el Seminario Conciliar en el año de 1848.

En ese mismo año, el Papa le reconoció el nombramiento que se le había otorgado en Santo Domingo.

Fue consagrado Arzobispo Metropolitano en la cuando el general Pedro Santana, para entonces Presidente de la República, rompió sus relaciones con la Iglesia Católica, exigió al arzobispo Portes su juramento a la Constitución, a lo que él se negó en principio, accediendo más tarde.

Hombre aparentemente de escasa resistencia, como consecuencia de los enfrentamientos y disgustos que padeció con los diferentes gobiernos del país, perdió la razón y vivió enajenado por el resto de sus días