Renuncia ministro Interior desvela tensión política en Ecuador

Por miércoles 12 de octubre, 2005

Quito, (EFE).- La dimisión del ministro de Gobierno (Interior) de Ecuador, Oswaldo Molestina, desveló hoy el ambiente de tensión que ha provocado el anuncio de una consulta popular de reformas políticas, anunciada para el 11 de diciembre.

A esa tensión se atribuyó también la decisión del presidente, Alfredo Palacio, de cancelar su participación en la XV Cumbre Iberoamericana de Salamanca y también a otra visita a Italia, donde tenía previsto reunirse el 17 de octubre con el Papa Benedicto XVI.

Palacio decidió atender la situación interna que ha generado el análisis de las preguntas de una consulta popular, que amplios sectores políticos y sociales califican de "inoportuna" al considerar que no incluye temas importantes para el país.

La polémica e incertidumbre por el pliego de preguntas de la consulta, que el Gobierno debía ya enviar al Parlamento para su aprobación, y que todavía no se ha concretado, también ha levantado la sospecha de que el referendo "podría caerse".

Molestina, que ocupó el cargo desde el pasado 9 de septiembre, tras la salida del Ministerio del Interior de Mauricio Gándara, no dudó en señalar que su renuncia se debe a "diferencias de criterios" por el tema de la consulta con el presidente.

Palacio sucedió a Lucio Gutiérrez, destituido del poder el pasado 20 de abril por el Parlamento, que adujo "abandono de cargo".

"He presentado mi renuncia, la misma que ha sido entregada al Presidente y ha sido debidamente aceptada", dijo Molestina en rueda de prensa.

Las reacciones parlamentarias, tras la dimisión de Molestina, abrieron un abanico de posibilidades sobre el desenvolvimiento de la tensión política en Ecuador pues varios diputados han advertido de que el suceso puede suponer "la muerte de la consulta popular" y algunos presumen de que el "Gobierno se desmorona".

No obstante, el vicepresidente de la República, Alejandro Serrano, dijo hoy a EFE que la situación es "difícil, pero superable" y descartó que el Gobierno se haya desestabilizado por la renuncia de Molestina.

El grupo de la Izquierda Democrática (socialdemócrata), al que pertenece Molestina, advirtió que podría retirar su colaboración al Gobierno de Palacio.

El diputado de esa agrupación, Guillermo Landazuri, justificó la salida de Molestina y dijo que si "no hay un mecanismo para llevar adelante la consulta popular, el ministro no tiene nada que hacer".

El legislador Alfredo Serrano, del influyente Partido social Cristiano, aseguró que su grupo no respaldaría un eventual cambio de rumbo del Gobierno, en el sentido de suspender la consulta popular para dar paso a una Asamblea Constituyente.

La Constitución de la República no faculta al presidente a convocar a una Asamblea Constituyente, pues primero debería "llamar a una consulta popular, creando" los mecanismos para instalar ese organismo, dijo Serrano.

El legislador indígena Jorge Guamán, del Movimiento Pachakutik, advirtió, por su parte, que el Gobierno está cayendo en contradicciones frecuentes.

El Gobierno de Palacio "se está desmoronando por sí solo. Nadie pone orden, nadie hace nada. Las cosas cuando no se planifican, cuando no se las hace como se las debe hacer, se obtienen este tipo de resultados", añadió Guamán.

Otros legisladores opinaron que, dadas las actuales circunstancias, la fecha del 11 de diciembre para el referendo es "prácticamente inviable".

El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Gilberto Vaca, dijo el pasado martes que esperará hasta este viernes el texto de las preguntas que se incluirían en la consulta, y advirtió de que, si sobrepasa esa fecha, el referendo podría "caerse".

Vaca había advertido la semana pasada que hoy, miércoles, sería la fecha máxima para recibir las preguntas de la consulta, debido a que la organización del referendo demanda no menos de sesenta días.

El Gobierno, que el mes pasado presentó al Parlamento un "borrador de consulta" que incluía diecisiete preguntas, ofreció presentar el pasado lunes el proyecto de referendo, para que la Cámara lo apruebe de manera urgente. EFE