República Dominicana tendrá cultivos con mayores contenidos nutricionales

Por admin miércoles 19 de marzo, 2008

Con el propósito de buscar espacios para incluir cultivos con mayores nutrientes a la economía de República Dominicana, investigadores e instituciones asociadas a programas alimentarios, de nutrición, a la agroindustria y la producción, se reunirán el próximo 26 y 27 de marzo en Santo Domingo y San Juan.

Este encuentro está liderado por el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, IDIAF y busca que cultivos mejorados de forma convencional, con mayores nutrientes, puedan tener aceptación entre los productores y los consumidores en República Dominicana dado el potencial nutricional que presentan y la necesidad que existe de implementar estrategias que ayuden a combatir los problemas de desnutrición y de seguridad alimentaria en el país.

Cuatro cultivos de consumo masivo en Latinoamérica y el Caribe como el arroz, el maíz, el fríjol y la batata o camote, los está biofortificando AgroSalud, aumentando sus contenidos de hierro y zinc, además de aminoácidos esenciales que el cuerpo convierte en vitamina A como el triptófano y la lisina en el maíz, y el beta-caroteno en la batata y el maíz.

AgroSalud (www.AgroSalud.org) es un proyecto internacional financiado por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional -CIDA- y es liderado por organizaciones internacionales ubicadas en Brasil, Colombia, México y Perú, que trabajan con investigadores en al menos 13 países de Latinoamérica y el Caribe como Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Perú y República Dominicana.

Especialistas del IDIAF, colaboradores de AgroSalud en este país, están realizando avances en cultivos como arroz, camote y maíz. En el caso del arroz, ya se tienen viveros de observación de 12 padres (progenitores) con contenido de hierro entre 6 y 8 partes por millón –ppm- y 18 progenitores con 17 y 23 ppm de zinc. Igualmente se realizan pruebas de rendimiento y de campo para evaluar sus diferentes características agronómicas como adaptabilidad a diversos suelos, tolerancia a enfermedades e insectos, calidad industrial y culinaria.

De acuerdo al IDIAF datos preliminares han permitido la identificación de variedades como Cristal 100 y Juma 67, desarrolladas por el sector privado y público, respectivamente. Ambas duplican la cantidad de hierro presente en el arroz que se vende en los supermercados dominicanos y a las variedades mas cultivadas en el país.

Estas líneas promisorias identificadas tendrían el potencial de convertirse en variedades, si pasan las pruebas de evaluación en campos de agricultores, adaptación a diferentes zonas arroceras, biodisponibilidad de hierro y zinc, eficacia, calidad industrial y aceptación por los consumidores y productores.

Toda esta investigación cobra su importancia en República Dominicana dado los índices de pobreza en el país y el alto consumo del arroz. Según un informe del Banco Mundial del año 2005, la línea de pobreza en República Dominicana, entre los años 2000 y 2005, se incrementó de 20.3 % a un 34.3%.

Cerca del 25 % de la población dominicana vive en pobreza extrema y de acuerdo a la encuesta ENDENSA, en 1996, se encontró que la tasa de desnutrición crónica en niños es de 7.3 % en la zona urbana y de 15.2 % en la zona rural, con un riesgo considerable de enfermedades y muerte.

El arroz es el principal cultivo alimenticio en la dieta diaria de los dominicanos. El consumo anual per capita por año es de 50 kilogramos y aporta más del 25 % de las calorías diarias que consume el dominicano.

El encuentro organizado por el IDIAF tendrá un recorrido por la región de San Juan, una importante despensa agrícola de República Dominicana donde se cultiva el 15% de la producción de arroz, 31% del maíz y el 42% de la batata a nivel nacional. Pero, también ocupa el segundo lugar en el mapa de la pobreza en República Dominicana.

El taller se realizará en las instalaciones del Centro de Desarrollo Agropecuario y Forestal (CEDAF), el 26 Marzo a partir de las 8: 30 a.m.

La biofortificación

La biofortificación es una técnica que aprovecha la variabilidad genética disponible en estos cultivos, en cuanto al contenido de nutrientes, para mejorar su nivel alimenticio. El proceso se lleva a cabo a través de métodos tradicionales de mejoramiento, no transgénicos, pues a diferencia de éstos, en el proceso de biofortificación se cruzan variedades de la misma especie que no presentan genes foráneos.

Con esta técnica, los cultivos biofortificados que AgroSalud desarrolla tienen varias cualidades que son de beneficio tanto para el productor como el consumidor: mayor contenido nutricional, mayor rendimiento en campo, resistente a plagas y enfermedades y buena calidad de grano.