¡Repudio eterno!

Por Carlos Luis Baron viernes 16 de marzo, 2012

Hay fechas en la vida de los pueblos, hay sucesos, acontecimientos tan deplorables, tan bochornosos que siempre será imposible de olvidarlos.

Siempre he creído que la forma más penosa de complicidad, es la que nace del olvido, porque el olvido es como una manera de asociarnos, de aproximarnos a los autores materiales e intelectuales de esos acontecimientos y además porque el derecho al olvido, es la expresión más ruin y cobarde que se puede incumbar en el corazón de un hombre o de una mujer.

Por ellos escribo estas líneas, porque 42 años después de los asesinatos en el Estero, siento que la impotencia que se incrusta en mí como un objeto cortante puedo expulsarla, y porque puede arrojar sobre los autores de este horrendo crimen todo el desprecio, todo el odio y el más enérgico repudio, a que los hizo merecedor esta tragedia innecesaria, irrazonable, y solo justificada en la intolerancia política de la gavilla que nos gobernó en los odiosos 12 años de Joaquín Balaguer.

Con malas artes, Joaquín Balaguer se impuso al Profesor Juna Bosch en las elecciones 1966.

Juan Bosch había sido derrocado por instaurar un gobierno honesto, honrado, en el que ni se robó ni se mató, su único defecto fue la ampliación de las libertades democráticas, y la implementación de un Estado en beneficio de toda la nación dominicana, malos dominicanos, y los que querían robarle al pueblo la fortuna que a su ajusticiamiento le fue arrebatada a los Trujillos, claro está con el auspicio y contubernio de las fuerzas más retardatarias dominicanas y extranjeras.

Con el triunfo del Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, se intromisión el terror y el crimen político se sobre dimensionó a niveles insospechados por los dominicanos, muerte, represión, encarcelamientos y destierros selectivos de opositores marcaron la existencia de un verdadero régimen de terror a quienes muchos llamaron despotismo ilustrado.

Fue un día 16 de Marzo del año 1970, las fuerzas revolucionarias de Barahona, que movilizaron con el pecho henchido de emoción y entonaron consignas de patriotismo y libertad ¡Cansados no, con hambres, sí, para tumbar a Balaguer nadie se cansa!, entre otras proclamas incendiarias que recogían y repetían como un ecos libertaria los barrios por donde pasaban los revolucionarios enardecidos de alegría. Instante después, las fuerzas represivas aparecieron como saliendo de las entrañas de las sombras para llenara de terror y luto aquella jornada de amor que como plumas al viento lanzaban los muchachos revolucionarios.

Lucas del Rosario Medrano, (el pobre Sargento Ráfaga), y sus compinches salieron a las calles a imponer el “orden”, o mejor dicho la paz de los sepulcros, esa noche cuatros indefensos ciudadanos, cuatros hijos legítimos del pueblo de Barahona, fueron privados de su libertad en los alrededores del puente de Birán, lugar dónde residían la mayoría de los apresados, hay versiones que dan cuenta que fueron paseados por ala ciudad, se dice que Ráfaga el Sargento malvado buscaba la confirmación de una orden emanada de una alta autoridad de la policía Balaguerista de entonces, ¡maten cuatros!,

La noche del 16 de Marzo de 1970 la inocencia fue vilmente malograda, siempre he querido imaginar que pudieron pensar Eusebio Reyes, un muchacho deportista, una futura estrella del beisbol profesional, Teodoro Torres un abnegado trabajador y padre de familia, Gilberto Sánchez y su hijo Rafael Sánchezcuando sin ninguna razón se les asesinaba cobardemente, ¡Es verdad señores hay muertos que suben más mientras más el ataúd baja!

Cuarenta y dos años después, los Barahoneros, los dominicanos, los hombres y mujeres libres del mundo debemos arrojar ¡Repudio eterno, por aquella terrible infamia, por aquel terrible atentado contra la humanidad, en estos cuatros hijos del pueblo, están representados cada uno de nosotros, cualquiera pudo ser víctima de ésta sin razón, que por su bestialidad, resultará siempre imperdonable.

Por ello quiero hoy volver a repetirlo, por estas muertes, por esta hecho tan bochornoso, por ésta afrenta que nos ofende a todos, nadie fue preso, siempre se ha dicho que cuando el presidente Joaquín Balaguer, se enteró de este crimen, solo atinó a decir –Si esto es verdad estamos frente a un crimen monstruoso.

El homenaje que se puede rendir a éstos hombres, es recordarles, es volver a decirle que estos pueblos, sigue pidiendo justicia todavía y que elevamos plegarias a Dios para hechos como este jamás vuelvan a repetirse.

Hoy 16 de Marzo volvemos a soltar como Palomas hacia los cielos insondables nuestros mejores sentimientos, para volver a juntarnos con Eusebio Reyes, Teodoro Torres, Gilberto Sánchez y su hijo Rafael Sánchez; y recordar el crimen no prescribe nunca en la conciencia de quien lo cometió y que aspiramos que en honor a sus menoría, el 16 de Marzo, se declare día internacional contra la intolerancia política.

Pa eterna a los asesinados en el Estero de Barahona,