Resolución contra Siria podría pedir cooperación o sanciones

Por domingo 23 de octubre, 2005

Washington, 23 oct (EFE).- EEUU prepara una resolución para responder al informe de la ONU que implica a altos funcionarios de Siria en el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, la cual puede ir desde una petición de cooperación hasta sanciones.

El Consejo de Seguridad se reunirá el martes para analizar los borradores de dos resoluciones, una estadounidense y otra francesa, que definirán la reacción internacional a las conclusiones del informe.

El presidente de EEUU, George W. Bush, calificó el informe de "muy preocupante" y, tras su publicación el viernes, urgió a las Naciones Unidas a tomar medidas rápidamente.

Aunque se desconocen en qué consistirán las resoluciones, según algunos expertos, el Consejo de Seguridad podría llegar a aprobar sanciones contra Siria, como restricciones comerciales y de vuelos, o un embargo de bienes que puedan usarse con objetivos militares.

Sin embargo, la resolución podría no llegar tan lejos y, en cambio, demandar más cooperación de Siria en la investigación de la muerte de Hariri, como Washington ya ha indicado que quiere.

"Con la falta de una cooperación seria de Siria en los temas de fondo, la misión no puede llegar a la verdad", dijo el embajador de Washington ante la ONU, John Bolton, tras la divulgación del informe.

En una conferencia de prensa el sábado, Riad al Daudi, asesor legal del Ministerio de Asuntos Exteriores de Siria, dijo que su país sí ha cooperado completamente con la investigación, pero apuntó a posibles concesiones al comité investigador de la ONU.

"Si así se revela necesario, miraremos la posibilidad de satisfacer cualquier demanda de dicho comité de investigar a los funcionarios sirios fuera" del país, afirmó Al Daudi.

Siria no permitió que los expertos de la ONU interrogasen a testigos en el extranjero durante la elaboración del informe, que ha estado dirigido por el fiscal alemán Detlev Mehlis.

El documento afirma que Damasco cooperó "de forma limitada" con los investigadores y que algunos individuos habían intentado engañarles "al hacer declaraciones falsas".

A pesar de esos intentos de despistar a los enviados de la ONU, el informe concluye que la decisión de asesinar a Hariri, que se oponía a la presencia de tropas sirias y la influencia de Damasco en el Líbano, "no podría haberse tomado sin la aprobación de altos funcionarios de seguridad sirios".

Una bomba mató el 14 de febrero en Beirut al ex primer ministro y a otras 20 personas.

El Gobierno de EEUU ya ha impuesto sanciones a Siria, porque lo considera un país que apoya el terrorismo.

Además, Washington ha criticado a Damasco por no impedir el paso de suministros para la insurgencia en Irak y de combatientes por su frontera con el país mesopotámico.

En una audiencia esta semana ante el Senado, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, no quiso descartar la opción militar para presionar a Siria a "que haga lo correcto".

"Siria e Irán deben decidir si quieren estar del lado de la guerra o del lado de la paz", advirtió.

No obstante, Rice dijo que por ahora EEUU mantiene la "vía diplomática" con el gobierno de Damasco.

El viernes, el portavoz del departamento de Estado, Adam Ereli, reafirmó que Washington no tiene la mano puesta en el gatillo y subrayó que "buscamos soluciones pacíficas y negociadas".

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, prorrogó hasta el 15 de diciembre la investigación sobre la muerte de Hariri, por lo que algunos expertos creen que el Consejo de Seguridad podría abstenerse de tomar hasta entonces medidas drásticas contra Siria.

Lo que podría exigir es que Damasco adopte una serie de medidas en ese período que garanticen que no habrá obstáculos para que los investigadores de la ONU identifiquen quién mató a Hariri.