Rice calmó temores de europeos sobre la CIA pero no les convenció

Por viernes 9 de diciembre, 2005

Washington, 9 (EFE).- La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, regresa hoy a casa satisfecha por haber calmado el enfado de los europeos por las presuntas actividades ilegales de la CIA, pero los analistas de Washington aseguran que no les convenció. Rice, en principio, salió airosa de una misión que puede considerarse de las más difíciles que ha cumplido desde que es la jefa de la diplomacia estadounidense, porque tuvo que dar explicaciones en todas sus escalas sobre el presunto trato ilegal de prisioneros de la CIA o la existencia de cárceles secretas en Europa.

Esta es la conclusión que se desprende de las informaciones publicadas hoy por los medios de comunicación estadounidenses, que recogen en sus titulares que los líderes de la Unión Europea (UE) y de la OTAN se dieron por satisfechos.

Ella les dio garantías de que EEUU no tortura a nadie y de que, si comete algún error, trata de rectificarlo de inmediato, aunque los expertos políticos coinciden al afirmar que sus argumentos sólo han servido para aplacar un poco los ánimos pero no les han convencido.

"Rice hizo muy poco para disipar el escepticismo que hay en torno a lo que EEUU hizo realmente" en relación con las ilegalidades atribuidas a la CIA, declaró hoy a EFE Jeremy Brecher, analista político del Institute for Public Accuracy, un grupo de estudios liberal con sede en Washington.

Brecher, que es también uno de los autores del libro "En nombre de la democracia", aseguró que "hay tantas pruebas (…) y documentos oficiales que demuestran un comportamiento ilegal" de EEUU en la lucha contra el terrorismo, que es imposible que este asunto se haya zanjado con las declaraciones de Rice.

También Philip Gordon, experto en asuntos de política exterior del centro de estudios políticos independiente Brookings Institution, respondió tajantemente con un "no" a la pregunta de si la secretaria de Estado había logrado convencer a sus aliados europeos.

Gordon explicó a EFE que no es muy sincero decir que la polémica se ha cerrado con el viaje de cuatro días que acaba de realizar Rice. En su opinión, ha faltado "una declaración más clara" para poder eliminar las preocupaciones suscitadas por las actividades de la CIA.

Algunos analistas coinciden en que es posible que los líderes europeos, presionados por sus respectivas opiniones públicas, se hayan dado por satisfechos por la urgencia que tenían en pedir aclaraciones.

No obstante, al mismo tiempo advierten de que los ciudadanos volverán a presionarles hasta que haya una aclaración total y detallada, y la disputa emergerá de nuevo.

Tanto la secretaria de Estado como otros responsables de la Casa Blanca, incluido el presidente George W. Bush, han reiterado en numerosas ocasiones, -prácticamente a diario en los últimos días-, que EEUU no tortura y que su política antiterrorista tiene como objetivo prioritario proteger a los ciudadanos.

Sin embargo, el debate político sigue abierto y no sólo en Europa, sino también en EEUU.

La senadora demócrata por California, Dianne Feinstein, instó hoy al secretario de Justicia, Alberto Gonzales, a que diga de una vez por todas cuál es la política estadounidense en relación con la detención y el interrogatorio de sospechosos de terrorismo.

Feinstein ha remitido una carga a Gonzales en la que precisa que las declaraciones que efectuó en el pasado el secretario en torno al trato de prisioneros no coinciden con las que acaba de hacer Rice en su viaje por Europa.

Según el texto de la misiva, "los estadounidenses, nuestros soldados y nuestros aliados en el exterior esperan y merecen una respuesta que no sea ambigua a esta cuestión".

Las organizaciones de derechos humanos tampoco se dan por satisfechas con las respuestas de la administración.

Según Human Rights Watch, la secretaria de Estado no respondió adecuadamente a las preocupaciones que existen y EEUU debe colaborar en las investigaciones puestas en marcha en ocho países europeos sobre el presunto traslado ilegal de presos a otros países.