Rice lleva a UE la defensa de prácticas EEUU en lucha terrorismo

Por lunes 5 de diciembre, 2005

Washington, 5 dic (EFE).- La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, viajó hoy a Europa con la misión de defender la política de EEUU contra el terrorismo ante las quejas de la UE y asegurar que, por polémica que sea, la estrategia ha "salvado vidas".

En unas declaraciones en la base aérea de Andrews, antes de comenzar el viaje que le llevará a Alemania, Rumanía, Ucrania y Bélgica, Rice censuró a los países europeos que se han quejado acerca de la supuesta existencia de cárceles secretas de la CIA en el este de Europa para sospechosos de terrorismo.

Los interrogatorios a esos sospechosos, aseguró la secretaria de Estado, han dado como resultado información que ha contribuido a "salvar vidas europeas".

Rice leyó su declaración y no admitió preguntas de la prensa al terminar.

En una demostración de la importancia que el Gobierno ha concedido a esta declaración, que será el núcleo de los argumentos de Rice cuando se le plantee la polémica en Europa, el texto comenzó a redactarse hace varios días y sólo se concluyó este domingo, tras una teleconferencia.

En el proceso de redacción participaron funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

La supuesta existencia de las cárceles secretas de la CIA, en lo que podrían ser al menos ocho países, fue divulgada por el periódico "The Washington Post" el mes pasado.

Desde entonces han salido a relucir también posibles escalas de vuelos de la agencia, con presos a bordo, en países europeos.

La polémica ha suscitado una solicitud oficial de explicaciones por parte de la Unión Europea (UE), que presentó en una misiva dirigida a Rice el ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, cuyo país es el presidente de turno de "los 25".

Washington no niega ni confirma la existencia de esos centros de detención clandestinos, aunque de las declaraciones de sus altos funcionarios, y en especial hoy de Rice, se desprende una admisión implícita.

Como ya hizo el mes pasado el propio presidente George W. Bush, la secretaria de Estado insistió hoy en que "tenemos que llevar a los terroristas ante la justicia donde sea posible; pero hay muchos casos en los que las autoridades locales no pueden detener o llevar ante la justicia a un sospechoso y la extradición no es una posibilidad recomendable".

En esos casos, "el Gobierno local puede tomar la decisión soberana de cooperar en la transferencia de un sospechoso a un tercer país, algo que se conoce como 'entrega'", explicó Rice, quien matizó que "en ocasiones, estos esfuerzos se malinterpretan".

La secretaria de Estado subrayó que el Gobierno estadounidense no tortura ni consiente el uso de la tortura contra sospechosos de terrorismo, sea a manos de sus agentes o de agentes extranjeros.

"Las entregas dejan fuera de combate a los terroristas y salvan vidas. El derecho internacional permite esas entregas", aseguró la alta funcionaria, que explicó que EEUU lleva décadas ejerciendo este tipo de prácticas con sus aliados.

"Los datos obtenidos así han impedido atentados terroristas y han salvado vidas inocentes, en Europa así como en Estados Unidos y en otros países", destacó.

Según Rice, depende de los Gobiernos extranjeros "y sus ciudadanos decidir si quieren colaborar con nosotros para impedir atentados contra su país u otras naciones, y decidir qué nivel de información puede hacerse público. Es su derecho soberano tomar esa decisión".

Al menos seis países europeos han abierto sendas investigaciones acerca de las posibles escalas de vuelos de la CIA en su territorio, incluida España.

Además de la UE, las supuestas cárceles también han recibido la condena de grupos pro derechos humanos, la ONU y la oposición demócrata en el Congreso.

Los demócratas han reclamado una investigación sobre esos centros de detención y el trato dado a los sospechosos.

Por su parte, la mayoría republicana pretende que se abra otra investigación, destinada a determinar quién filtró a la prensa la información sobre las cárceles.

La polémica ha salido a relucir en momentos en que el Congreso revisa un proyecto de ley que prohibiría el uso de la tortura, y por ende esas cárceles. La Casa Blanca ha amenazado con vetar ese proyecto de ley. EFE