Rice no filtró la identidad de la espía Valerie Plame, según un asesor

Por sábado 19 de noviembre, 2005

Washington, 19 nov (EFE).- La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, no fue quien reveló al periodista del "Post", Bob Woodward, la identidad de la espía de la CIA Valerie Plame, según aseguró hoy un asesor de la alta funcionaria de la Casa Blanca. "La secretaria Rice no fue la fuente de Woodward", dijo el asesor de la secretaria de Estado Jim Wilkinson.

El mítico periodista del diario "The Washington Post" avivó esta semana las llamas del "caso Plame" al señalar que había mantenido conversaciones "informales" sobre la ex espía con un alto funcionario gubernamental un mes antes de que la identidad de la agente saliese publicada en la prensa en julio de 2003.

La revelación de Woodward, quien dijo haber mantenido silencio durante todo este tiempo para proteger a sus fuentes y evitar una citación judicial, ha abierto nuevos interrogantes sobre esta interminable saga.

Su comparecencia el lunes ante un jurado tiró por tierra la afirmación del fiscal Patrick Fitzgerald de que Lewis "Scooter" Libby, el ex jefe del Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, fue el primero en hablar con la prensa sobre la ocupación secreta de Plame.

Woodward no ha dicho públicamente el nombre de su fuente pero sí ha dejado claro que no fue Libby, quien es, por el momento, el único incriminado por su participación en la filtración del nombre de la agente clandestina.

El caso que sigue conmocionando la vida política de la capital estadounidense arrancó en julio de 2003, cuando el nombre de Plame salió publicado en una columna periodística.

Plame es esposa de Joseph Wilson, ex embajador y crítico del Gobierno estadounidense, a quien acusa de invadir Irak bajo falsos pretextos.

Wilson sostiene que la divulgación del nombre de su cónyuge forma parte de una maniobra orquestada de la Casa Blanca.

El inesperado testimonio del periodista del "Post", famoso por haber destapado el escándalo Watergate que costó la presidencia a Richard Nixon en 1974, ha provocado una nueva oleada de especulaciones y desmentidos en la capital de EEUU.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, es uno de los que está en el punto de mira. El funcionario no ha afirmado ni desmentido si fue él quien habló con Woodward.

Fitzgerald, el implacable fiscal que durante dos años ha dirigido la pesquisa sobre el "caso Plame", continúa con la investigación y presentará pruebas adicionales ante un nuevo jurado investigador, según se desprende de nuevos documentos presentados el viernes.

El escándalo parecía haberse aplacado tras la presentación de cargos contra Libby el pasado 28 de octubre, pero las declaraciones de Woodward han echado leña al fuego.