Sadam proclama no tiene miedo a ser ejecutado

Por lunes 5 de diciembre, 2005

Bagdad, (EFE).- El depuesto presidente de Irak, Sadam Husein, se volvió a quejar ayer, en la tercera sesión del juicio en su contra por crímenes contra humanidad, del trato que recibe, y proclamó que no teme a ser ejecutado.

Las afirmaciones de Sadam fueron su respuesta al testimonio formulado por el testigo Ahmed Hasan al Dujaili ante el juez que instruye la causa contra el ex mandatario y siete de sus antiguos asesores.

Los ocho están acusados de estar presuntamente implicados en la matanza de 184 chiís, en 1982, en la aldea de Dujail, al norte de Bagdad, tras un fallido intento de asesinato de Sadam.

"Cuando yo hablo, hablo como tu hermano. Tu hermano en Irak y tu hermano en la nación (árabe). Yo no le temo a la ejecución. Me doy cuenta de que hay presión sobre usted y yo lamento que deba enfrentarme a uno de mis hermanos", aseguró Sadam, dirigiéndose al magistrado.

El antiguo jefe de Estado dijo que no se estaba enfrentando "por mi mismo. Lo estoy haciendo por Irak. Yo no me estoy defendiendo sino defendiéndote a ti".

También se quejó de que no le permitieron entrar a la sala del tribunal con el Corán, y de que no se le concediera el tiempo suficiente para declarar, al contrario del prolongado tiempo otorgado a Dujaili.

Asimismo, arrojó dudas sobre el estado mental del testigo y dijo al tribunal que le agradaría que fuera examinado por una institución médica independiente.

Sadam mostró su pesadumbre en el sentido de "cómo un juez puede aceptar una situación como esta", en referencia al juicio que instruye.