Salvemos a la UASD

Por Carlos Luis Baron sábado 25 de agosto, 2012

La desaparición de la tiranía de Trujillo, junto a la influencia de otros movimientos académicos de la época, abrió las puertas de un cambio súbito del único alto centro de estudios de ese entonces, la Universidad de Santo Domingo, que se transformó en Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

En la práctica este fue un cambio tan radical como que la temperatura esté a 0C en la mañana y en la tarde suba a 40C. Es como imaginarnos un país donde la licencia de conducir sólo se le otorgara a los propietarios de autos de lujo recientes y de buenas a primeras un movimiento renovador "logre" que esto sea un derecho de todos, sin requisito alguno, tal como la cedula de identificación personal.

No a la privatización: la UASD debe ser una universidad estatal, súper eficiente que sirva de laboratorio a los estudiantes de Administración Pública y, por tanto, debe decirle NO a la privatización de que es objeto hoy, que la convierte en propiedad privada de la anarquía, los intereses grupales y la ineficiencia.

Educación Post-secundaria 100% gratis: la formación universitaria debe estar reservada para la elite académica, no económica, de un país y el Estado debe garantizar que los miembros de esa elite incapaz de solventar el costo de sus estudios tenga la oportunidad de educarse gratis o pagando el mínimo.

Cómo el estado solucionaría el problema de la UASD: Un problema que ha crecido a lo largo de varias décadas no podría ser resuelto repentinamente si en realidad queremos afrontarlo con la debida seriedad; por tanto, propongo una solución a dos velocidades:

1) Estudiantes Existentes: la UASD debe congelar la admisión de nuevos estudiantes bajo el régimen actual y congelar, además, la tarifa mínima para aquellos estudiantes que hoy califican pero por un periodo determinado de acuerdo a la fecha de inicio de sus estudios, al tiempo que debe utilizar su autonomía para elaborar un plan con el fin de aumentar sus ingresos que contemple, entre otras medidas, ajustar la matricula de los estudiantes provenientes de colegios privados no populares, de manera que paguen el equivalente del promedio de las universidades privadas de categoría similar.

2) Nuevos Estudiantes: Estos serian admitidos a la universidad obedeciendo al siguiente esquema realmente renovador:

El Estado suspenderá gradualmente la asignación de fondos a la UASD destinados a labores docentes y solamente mantendrá los referentes a investigación y extensión, entre otros no docentes, y creará un programa de financiamiento individual que favorezca a los egresados de liceos públicos y colegios populares que aprueben exámenes rigurosos de admisión, siguiendo esta fórmula sencilla y justa:

Al final de cada semestre se ajustará el financiamiento de acuerdo al promedio de nota:

90 a 100= 100% de crédito (debe $0.00)

80 a 90 = 75% de crédito (debe un 25%)

70 a 80 =50% de crédito (debe un 50%)

Ejemplos de estudiantes elegibles:

a) Josefina García estudia Medicina y recibió un financiamiento de $ 40,000, pero obtuvo un promedio de 93 puntos, su balance será de $40,000-100%= $0.00

b) Frank Deschamps estudia Ingeniería Industrial y recibió un financiamiento de $30,000, pero obtuvo 82, su balance será de $30,000-75%= $7,500

c) Carlos Martínez estudia Contabilidad y recibió un financiamiento de $20,000, pero obtuvo 74, su balance será de $20,000-50%= $10,000

De esta manera en un periodo promedio de 5 años la UASD se transformaría en una institución en abierta competencia con las demás universidades con un máximo de excelencia académica y con un mínimo de esfuerzo par los contribuyentes sin dejar de ser la universidad del pueblo y sin perder ni un ápice de autonomía.