Santo y seña en la UASD-2013

Por Carlos Luis Baron lunes 3 de diciembre, 2012

Como un torbellino ha corrido la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la información de que a esta le ha sido incrementado el presupuesto para el año 2013 en 1,250 millones de pesos con relación al que le fuera aprobado en el 2012

Se escucha de manera solapada el inicio de una lucha que reclama un incremento salarial que algunos sitúan en un 30%. Las aspiraciones a mejorías en los ingresos de la gente siempre serán simpáticas, sobre todo porque en la UASD estas luchas siempre han logrado sus objetivos, aun a expensas de frenar el desarrollo de los proyectos institucionales y de desmejorar las condiciones necesarias para servir con calidad en sus laboratorios y aéreas de investigación.

Quienes manejan el asunto presupuestario distinguen entre el presupuesto aprobado y el presupuesto ejecutado. A tales fines deberá recordarse que la UASD ejecutó un presupuesto muy superior al aprobado en la Ley de Ingresos y Gastos Públicos de 2012 (6,200,000.00), baste recordar que en el mes de febrero 2012 la academia incremento los sueldos y pensiones de sus servidores en un 15% y admitió a cuarenta y tres mil nuevos estudiantes durante el año que finaliza.

Todos recordaran que la Universidad tiene pendiente regularizar la situación de la seguridad social de sus servidores, lo que requiere de una suma cuantiosa de recursos que se ha estimado en más de 600 millones anuales. De igual modo habría que tomar en cuenta que para el próximo año se proyecta el ingreso de un mínimo de cuarenta mil nuevos estudiantes.

La suma asignada a la autónoma si bien constituye una señal alentadora por parte del gobierno, cónsona con el compromiso que para con la educación expresara el presidente Danilo Medina, todavía está lejos de alcanzar la satisfacción plena de nuestras aspiraciones, aunque es justo resaltar que ayuda a estabilizar la academia.

Ahora se requiere que sus sectores internos hagan conciencia del estado situacional del país y de la UASD, permitiendo que sus autoridades puedan aplicar la solución al problema de la seguridad social de los servidores garantizándoles sus derechos adquiridos en cuanto al retiro, los servicios de salud y el seguro de accidentes, preservar estas conquistas es mejorar al santo cogiendo la seña. Insistir en un incremento salarial en desmedro de la asunción de la seguridad social resultaría perturbador para la estabilidad institucional y de los propios servidores.

El autor es catedrático universitario y dirigente del PTD.