Se cumplen hoy 30 años muerte Antonio Guzmán Fernández

Por Carlos Luis Baron miércoles 4 de julio, 2012

Imposible borrar de nuestra mente aquel 8 de julio de 1978, el día que la JCE dio los resultados de las elecciones celebradas el 16 de mayo. Don Antonio Guzmán alcanzó 856,084 votos y el doctor Joaquín Balaguer 698,273 votos.

El caudillo reformista armó un trastrueque de voto a su favor, se resistía entregar el Poder, fue así que le quitó cuatro senadores y un diputado al PRD. Quedando la composición del Senado con 16 senadores reformistas y 11 perredeistas.

El PRD quedó con 48 Diputados y los reformista con 43; el reformista se quedó con la mayoría de los síndicos, 52 en total, el PRD le dejaron 32 síndicos.

Balaguer y sus dirigentes, con el apoyo de los mandos militares, lucharon por quedarse en el poder, pero la presión nacional e internacional, motorizada por el doctor Peña Gómez, impidieron los propósitos continuistas del caudillo reformista, no quedándole más alternativa que ceder a Don Antonio Guzmán la Presidencia de la República.

Desde que recibió la banda presidencial, el presidente Antonio Guzmán hizo honor a su palabra empeñada, sus primeras medidas fueron abrir las puertas de las cárceles, liberando a todos los presos políticos; legalizó todos los partidos políticos abriéndolo a la legalidad y la participación electoral.

Fue el doctor José Francisco Peña Gómez, dominicano ejemplar, líder de masa, intelectual y tribuno respetado que trazó, como líder indiscutible del PRD la estrategia de que “el PRD participaría en las próximas elecciones bajo cualquier circunstancia”. Peña recorrió todos los rincones del país llevando la idea de luchar contra el continuismo represivo del gobierno de Joaquín Balaguer.

Con una actitud firme y sistemática, Don Antonio Guzmán, que había sido candidato del Acuerdo de Santiago, se puso a tono con el líder, dedicándose de cuerpo entero al activismo político, logrando el favor de la mayoría a lo interno del partido.

Don Antonio Guzmán alcanzó la presidencia de la República fundamentalmente por pertenecer a las clases adineradas, ricas del país. Representaba una élite cibaeña, era terrateniente, comerciante y político de larga data democrática. Al elegir su candidato presidencial, las fuerzas opositoras se arremolinaron alrededor del PRD.

Peña Gómez, con los resultados de las elecciones de 1978, se elevó a la posición de líder visionario y con vocación de Poder. Su visión estratégica de “ver más allá de la curva”, lanzando la línea de participar en las elecciones a cuenta y riesgo de lo que ocurriera dieron definitivamente el poder al partido blanco.