Se deben eliminar, no instalar nuevas loterías

Por Carlos Luis Baron martes 10 de julio, 2012

No solamente estoy plenamente de acuerdo, sino que también quiero hacer varias conclusiones sobre las declaraciones recientes del licenciado Pedro Alegría, exsenador de la República y presidente de la Lotería Electrónica Internacional Dominicana (LEIDSA), sobre las loterías extranjeras que están llegando al país para ofertar sus productos en franca violación a las disposiciones tributarias que rigen el comercio legal en la República Dominicana.

En este sentido, al igual que Don Pedro Alegría, quien es un ciudadano ejemplar, me identifico con las medidas adoptadas al respecto por el administrador de la Lotería Nacional, licenciado José Francisco Peña Tavarez, de proceder con todo el peso de la ley, si fuera necesario, contra las loterías extranjeras que han llegado al país a ofertar sus productos en franca violación a las disposiciones que rigen el comercio legal en la República Dominicana.

Peña Tavarez ha declarado que procederá “con todo el peso de la ley” contra las farmacias, supermercados, bancas y otros establecimientos que sean sorprendidos vendiendo lottos de empresas extranjeras que operan de forma ilegal en el país, y que por demás las jugadas de ese tipo no ofrecen garantía de cobro de premios, y no pagan impuestos a la nación dominicana.

En tal sentido, el licenciado Alegría también entiende de que “en cualquier país del mundo donde existan normas jurídicas las ventas de loterías están reguladas y apegadas a las leyes, que deben ser respetadas por todos, sin importar su procedencia, y que República Dominicana no puede ser la excepción”, apuntó el licenciado Pedro Alegría.

Las declaraciones de Don Pedro señalan a seguidas: “Permitirle a empresas extranjeras la venta ilegal de lotto sentaría un mal precedente para las empresas que pagan religiosamente sus impuestos al fisco.

Dijo que de la misma manera que a las autoridades dominicanas no le tiembla el pulso para obligar a las empresas establecidas a cumplir con sus obligaciones tributarias, de esa misma forma deben hacerlo con las que vienen al país. Manifestó el alto ejecutivo de la LEIDSA, que “apoya las acciones de la Administración de la Lotería, por entender que llegó el momento de que en el país las leyes sean para todos. No es posible que un grupo cumpla con sus obligaciones y otros no”, apuntó el empresario.

Entiendo correcto y con mucho fundamento el reclamo que hace el licenciado Alegría para que se respete el derecho que tiene la LEIDSA, pero sería importante que la voz cantante en este sentido la llevara la sociedad civil en su conjunto, encabezada por la Iglesia Católica y otros núcleos, para que por lo menos se congelen por un determinado tiempo los permisos y el funcionamiento de estos negocios, para proteger a los ya existentes y no permitir que peligre el fajo de impuestos que el Estado recibe de los mismos, tomando en cuenta que la cantidad excesiva de juegos daña la salud y la moral de los pueblos.

El licenciado Pedro Alegría tiene la voz bien alta para reclamar, porque la LEIDSA ha sido una empresa sólida en servicios y prestigio, que hace grandes aportes a nuestra sociedad en empleos, maneja un capítulo social para favorecer a los pobres y necesitados con ayuda médica, con un personal numerosísimo a nivel nacional, también paga sus impuestos religiosamente y sus frutos son visibles por haber contribuido hasta la fecha desde su fundación con unos 156 nuevos millonarios. Otra gran cantidad de personas se han beneficiado de los premios intermedios.