Se hundirá el país después de mayo 20

Por Carlos Luis Baron jueves 26 de enero, 2012

En estos momentos históricos el pueblo dominicano encontrara fuerzas para unir voluntades y con un perfil silente podrá multiplicar un objetivo en común para salir de esta pudrición y, lograr los verdaderos propósitos de la existencia humana. El deseo de los pueblos pasa revista cada cierta cantidad de siglos y el efecto domino del progreso atraviesa fronteras.

Todavía el pueblo no esta consciente del agujero económico que mostrara el país después de mayo 20. Estas elecciones ocasionaran una estampida descomunal en el aspecto económico moral de la República Dominicana. En Nueva York se está gestando un movimiento que se llama nos quedamos. De resultar electo Danilo, Margarita y Leonel Fernández, las remesas se verán duramente afectadas, el retiro voluntario para el país será cosa de otros tiempos dada la falta de seguridad en todos los órdenes la complacencia de las actuales autoridades y el que me importa y menosprecio a esa canallada.

Sabemos que ese parche no se verá bien en el traje de la economía dominicana, porque nuestro país se rompe en pedazos; pero algo hay que hacer. De alguna manera debemos comprometernos a encontrar la época de la razón y el entendimiento, mientras tanto navegamos entre la experiencia vs entendimiento, político que nada aporta al bien común. El Mundo virtual será moldeado para los jóvenes que no tienen experiencia sino el conocimiento. Nuestro pueblo es demasiado tolerante y la tolerancia que se usa en estos tiempos, es patrimonio de la buena suerte y razón muy limitada.

Aunque se tenga la razón hay que analizar y buscar el entendimiento que es donde está el conocimiento hay que olvidar las malas experiencias. Nuestros políticos actúan con una razón autónoma que pudre su autoridad moral pública y, las consecuencias están ahí; un país embargado que pone nuestros nietos en peligro.

Durante toda la vida Descartes se distinguió por la búsqueda de lo verdadero y lo falso para así ver claro en acciones y, caminar con seguridad en esta vida, Descartes utilizo al máximo su preocupación por la conducta humana y lo que esto certificaba.

En República Dominicana la intransigencia de los servidores públicos de hoy nos hace bailar al son que ellos imponen- hábitos controlados por la codicia, el oportunismo y el dinero; así no se podrá disfrutar de la fuente de sabiduría que brinda el pueblo.

En estos momentos históricos el pueblo dominicano encontrara fuerzas para unir voluntades y con un perfil silente podrá multiplicar un objetivo en común para salir de esta pudrición y lograr los verdaderos propósitos de la existencia humana. El deseo de los pueblos pasa revista cada cierta cantidad de siglos y el efecto domino del progreso atraviesa fronteras. La sabiduría popular insertada en el autonomismo ideológico de la gente sirve para aportar crecimiento y madurez en momentos difíciles, cosas que no se debe menospreciar.

En los últimos cuatro años el fenómeno Leonel Fernández se ha ido desinflando como un muñequito Michelin. Lo oscuro en sus blindadas acciones en el manejo de la diversidad gubernamental, no nos deja mentir.

Podemos incluir además, la mayoría de sus defensores que son portadores de una calidad contestataria ineficaz cuando salen a defender lo indefendible. Estos se convierten en muñecos de su propia trampa. Hablar de la inseguridad ciudadana, economía, justicia, falta de empleos y educación, le tapa la boca a cualquier defensor de esa política.

¡Pobre Leonel, siempre hace que al país todo le salga mal; como él se ha mostrado protagonista, a los bandidos no se les puede echar culpa alguna!.