Seccionales, PRD y las denuncias internacionales anticipadas

Por Carlos Luis Baron jueves 20 de diciembre, 2012

“Para mi que su mejor camino es dividirse a tiempo como lo hizo Juan Bosch, si es que quieren volver a ser gobierno; porque son como el agua y el aceite: uno pro-capitalista e “institucional” y el otro “no se sabe”. Al país, en el mediano y largo plazo, lo que le conviene es que se definan”

Con esta parte pretendemos terminar con el periodo de las seccionales que transcurrió de la muerte de Trujillo a la aparición en el exterior de las comunidades de transnacionales o transmigrantes, las cuales son muy distinta a las que comúnmente se conocen como Diásporas; concepto este último que es inapropiadamente usado hoy en día por la mayoría de políticos e intelectuales dominicanos, cuando ellos tratan de definir lo que son esas comunidades en el contexto actual, porque resulta que las diásporas ya no predominan en el exterior y están en proceso de extinción, mas adelante explicaremos este tema; pero quisiéramos antes de proseguir hacer algunas puntualizaciones de algunos legados políticos heredados de este periodo y que por su importancia actual creemos políticamente educativos.

Ya es de su conocimiento que las Seccionales Políticas dominicanas en exterior surgieron casi al mismo tiempo de la fundación del PRD en la Habana, Cuba, y de que su papel fue de palanca para terminar con la tiranía Trujillista, hecho que ocurrió materialmente en el año 1961; pero además, que una vez consumado ese propósito abandonaron el exterior y se instalaron en el país, se dedicaron al uso de esas relaciones internacionales para presionar para la convivencia entre el remanente de esa dictadura y los partido recién instalado en el país.

De estas luchas y experiencias quedo como legado, entre otras forma de hacer la política, el usa de las demandas internacionales sin que las organizaciones partidarias agotaran los mecanismo legales e institucionales del país.

Como para aquel tiempo la mayoría de países vivían bajo regimenes dictatoriales y los que no estaban pasando por democracias muy precarias y con muy pocas credibilidad, y por ellos eran viables las demandas y denuncias en foros internacionales, sin que mediara o se agotaran los mecanismos legales e institucionales internos de esos países, situación esta que hoy en día es totalmente diferente.

Nosotros apuntamos al PRD en este tema, por que es el partido – hoy en día en la oposición – que mas ha usado y usa este meto de hacer política electoral y ha sido ya tres veces gobierno, desde luego que hay otros menores que no son necesarios aquí mencionar, porque en su gran mayoría están opuesto al sistema político vigente.

Debemos por necesidad aclarar que esa manera o estilo de hacer campaña política del PRD no incluye a la totalidad de los grupos que conforman esa entidad partidaria, ni en modo alguno significa una invalidación de todas sus reclamaciones; mas bien de lo que se trata es de un cuestionamiento por estar fuera del contexto de las reglas institucionales establecida hoy en día.

Sin esta de acuerdo con “las propuestas” de ese partido (PRD), nos atrevemos a decir que sus propósitos mas que de país, del mediano y a largo plazo son para lo inmediato. Y eso quedo evidenciado en el recién Pacto Fiscal, en el cual tema como un aumento mínimo (de 13.2 % a 15% del PIB) de la Presión Fiscal fueron rechazados por ellos, ya habiendo sido consensuado en el plan de desarrollo nacional; también se podría mencionar aquí el desconocimiento de los resultados de las pasadas elecciones por una parte o fracción muy importante de ese partido y sus denuncias internacionales, sin haber agotado los mecanismo legales establecidos y a los cuales ellos esta sujetos como institución partidaria del sistema.

Se me acabo el tiempo de nuevo, pero es necesario decir que ahora hay un gran problema en ese partido, el caso del sometimiento a la Comisión de Disciplina, creo que así se llama, de la cabeza de uno de su grupo. Para mi que su mejor camino es dividirse a tiempo como lo hizo Juan Bosch, si es que quieren volver a ser gobierno; porque son como el agua y el aceite: uno pro-capitalista e “institucional” y el otro “no se sabe”. Al país, en el mediano y largo plazo, lo que le conviene es que se definan