Senado asesta revés a poderes Gobierno en Irak y lucha terrorismo

Por martes 15 de noviembre, 2005

Washington, 15 nov (EFE).- El Senado de EEUU envió un claro mensaje de descontento al Gobierno del presidente George W. Bush al aprobar dos mociones que limitan los poderes del Ejecutivo en la guerra en Irak y en la lucha contra el terrorismo. La primera moción, propuesta por la mayoría republicana y aprobada por 79 votos contra 19, tiene como objeto intensificar el proceso de transición en Irak el año próximo para poder acelerar así el retorno de las tropas estadounidenses destacadas en el país árabe, que superan los 150.000 soldados.

La enmienda aprobada prevé que el año próximo sea "un periodo de significativa transición hacia la soberanía iraquí completa" y que Bagdad se haga cargo de la seguridad en su propio país.

También reclama que el presidente Bush dé una explicación clara al Congreso sobre su estrategia para imponerse en Irak.

Asimismo, obliga a las autoridades estadounidenses a presentar informes trimestrales sobre la marcha de la guerra en el país árabe.

Que esta moción se haya aprobado, y que haya provenido del partido en el gobierno, pone en evidencia el creciente descontento entre las filas republicanas sobre la marcha de la guerra en Irak, que se ha cobrado ya las vidas de más de 2.050 soldados de EEUU.

La oposición demócrata había propuesto otra moción, casi idéntica, que resultó derrotada por 58 votos frente a 40.

La diferencia con la enmienda aprobada era que la demócrata obligaba a fijar un calendario para la salida de las tropas estadounidenses de Irak.

Pocos minutos después, los legisladores aprobaron otra moción que permite que los presos retenidos en la base naval de Guantánamo (Cuba) que resulten condenados por tribunales militares especiales puedan apelar ante cortes civiles federales.

La moción, resultado de un compromiso entre republicanos y demócratas alcanzado la noche del lunes, se aprobó por 84 votos contra catorce.

La semana pasada, los senadores habían negado por 49 votos contra 42, el derecho de los presos en Guantánamo a presentar sus casos ante los tribunales civiles en primera instancia, pero algunos legisladores alegaron que es necesario mantener algún tipo de proceso de revisión de esos casos.

La moción aprobada hoy sobre los detenidos -que EEUU califica como "combatientes enemigos"- mantiene ciertos límites al acceso de esos presos a los tribunales federales pero sí les concede el derecho de apelar a ellos si las cortes militares especiales creadas expresamente para juzgarles les declaran culpables.

Las dos enmiendas que han recibido hoy el visto bueno de los senadores quedan incorporadas a la ley de presupuesto de Defensa para este año fiscal.

Con esta ley, que debe recibir también el visto bueno de la Cámara de Representantes para entrar en vigor, los legisladores quieren enviar un mensaje a la Casa Blanca sobre el descontento que existe sobre la marcha de la guerra, que una mayoría creciente de los ciudadanos desaprueba, según las encuestas.

Además de las dos medidas aprobadas hoy, el Senado votó ya recientemente incluir en esa ley lenguaje que prohíba la tortura y que obliga a las autoridades a otorgar un trato humano a los presos sospechosos de terrorismo retenidos en Irak, Afganistán o Guantánamo.

En su conjunto, las enmiendas aprobadas por los legisladores tienen como objetivo permitir que el Congreso pueda supervisar el trato a esos presos y mejorar la imagen de Estados Unidos en el exterior.

Esa imagen se ha resentido por las alegaciones de torturas a los presos multiplicadas a raíz del escándalo de la prisión de Abu Ghraib, surgido en abril del año pasado.

La llamada de atención del Senado se produce en un momento en el que el presidente Bush se encuentra en los momentos más bajos de su mandato y su popularidad alcanza tan sólo el 37 por ciento, a tenor de las encuestas.

Ante las críticas a su gestión en Irak, el presidente ha emprendido una campaña para defenderse, en la que recuerda que muchos de quienes ahora le critican en su día votaron a favor de ir a la guerra.

Bush también rechaza otra de las acusaciones que se le imputan, que su Gobierno exagerara las pruebas sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak para justificar la necesidad de invadir el país árabe.

Rumsfeld admite "errores" en informes de inteligencia sobre Irak

Washington, 15 nov (EFE).- El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, quien en 2003 prometió una guerra corta y una pronta salida de Irak, admitió que hubo "errores de buena fe" en los datos de inteligencia que se manejaron para decidir la invasión.

Rumsfeld ofreció hoy una rueda de prensa en el Pentágono como parte de la campaña organizada por el gobierno estadounidense para hacer frente a las críticas cada vez mayores sobre su gestión del conflicto.

Esas críticas, en especial las que provienen de la oposición demócrata, acusan al Gobierno de haber manipulado la información de los servicios secretos para exagerar la necesidad de ir a la guerra.

Según explicó Rumsfeld, "sin duda, hubo errores de buena fe en la información de inteligencia y en partes de la información que se presentó a las Naciones Unidas", cuando a fines de 2002 y comienzos de 2003 Washington quiso recabar apoyos para una invasión.

"Hay quienes quieren reescribir la historia", agregó en la rueda de prensa, acompañado por el subjefe del Estado Mayor Conjunto, el almirante Edmund Giambastiani.

El presidente George W. Bush, cuya popularidad ha descendido al nivel más bajo de su mandato, lanzó la semana pasada una campaña para defenderse de las críticas en la que acusa a quienes se le oponen de alentar a los enemigos de EEUU.

Rumsfeld repasó hoy resoluciones del Congreso de EEUU, declaraciones del ex presidente Bill Clinton y funcionarios de su administración, así como decisiones de la ONU que señalaron durante años el peligro que representaba el régimen de Sadam Husein en Irak.

Estados Unidos, sin el aval de la ONU, invadió Irak en marzo de 2003 porque, según el gobierno de Bush, el régimen de Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva y mantenía vínculos con la red terrorista Al Qaeda.

Desde entonces no se han hallado ni el supuesto armamento ni las pruebas de vínculos entre Al Qaeda y Sadam Husein, mientras que más de 2.050 soldados estadounidenses han muerto, más de 15.000 han resultado heridos y unos 160.000 permanecen en Irak.

"La gente comete errores de buena fe, a mí no me cabe duda de que hubo errores de buena fe", dijo Rumsfeld en relación a los informes de los servicios de inteligencia acerca de Irak.

"Hubo errores en algunas partes de la documentación presentada a la ONU, pero eso está en la naturaleza misma de la información de inteligencia, puede ser parcial, equivocada", agregó el funcionario.

Los ciudadanos "quieren saber cuándo nuestras tropas saldrán de Irak, pero no podemos fijar plazos artificiales", agregó.

"Ello solo alentaría a los fascistas islámicos que buscan reconstruir en Irak lo que tuvieron en Afganistán".

"Hay gente que sugiere que las razones por las cuales estamos allí son razones que sólo conocía el presidente (Bush)", añadió el funcionario. "Pero las cosas no fueron así: todos tenían la misma información, el gobierno de Clinton, el Congreso, otros gobiernos, las Naciones Unidas".

En el Congreso se han multiplicado las mociones para que el Poder Legislativo controle de forma más estricta la conducción de la guerra y las decisiones políticas sobre Irak, y Rumsfeld dijo que es algo "normal en una sociedad libre, una democracia, donde tenemos un debate abierto".

Pocas semanas antes del comienzo de la invasión, Rumsfeld indicó que Estados Unidos asestaría un "golpe sobrecogedor" que desmenuzaría la resistencia iraquí, y el Pentágono calculaba que en unos seis meses comenzaría el regreso a casa de las tropas.

Rumsfeld dijo que hoy, 31 meses después de la invasión, hay en Irak entre 155.000 y 160.000 soldados "y allí permanecerán en tanto los oficiales en el terreno nos digan que su presencia es necesaria". EFE