Senado estudia postura Miers sobre aborto y otros temas claves

Por martes 18 de octubre, 2005

Washington, (EFE).- La candidata al Tribunal Supremo de EEUU, Harriet Miers, entregó hoy al Comité Judicial del Senado sus respuestas a un exhaustivo cuestionario, con preguntas sobre temas como el aborto, que serán determinantes para su designación.

Entre los documentos presentados, la candidata del presidente George W. Bush hay uno en el que queda claro que en 1989, como aspirante a concejala, se declaró a favor de una enmienda constitucional que prohibiera todos los abortos excepto en caso de peligro para la vida de la madre.

La posición de Miers sobre el aborto es uno de los aspectos claves en el proceso de su confirmación, dado que hay sectores del Partido Republicano que la han cuestionado por no considerarla lo suficientemente conservadora.

Las respuestas de Miers, que se han divulgado hoy parcialmente, han recibido ya las críticas de algunos demócratas.

La senadora californiana Dianne Feinstein, la única mujer del Comité Judicial, afirmó que "las respuestas reflejan claramente que Miers se opone" a la sentencia judicial que legalizó el aborto en EEUU hace 32 años, conocida como Roe contra Wade.

Según Feinstein, esto "plantea dudas muy serias sobre su capacidad para aplicar la ley de manera justa e imparcial en lo que respecta a este asunto. Tengo intención de preguntarle muchas cosas sobre esto".

Otros republicanos, a los que se ha sumado rápidamente la Casa Blanca, se han apresurado a defender a Miers y han precisado que en esa declaración de 1989 la abogada se presentaba a un puesto político y respondía como una política, mientras que como jueza dejará de lado sus opiniones personales.

"La información es interesante y hay gente que puede sacar sus propias conclusiones pero creo que Harriet Miers será el tipo de persona que no querrá imponer unos criterios personales o políticos desde el tribunal", declaró el senador republicano John Cornyn.

Por su parte, en la Casa Blanca el portavoz presidencial, Scott McClellan, apuntó que "el papel de un juez es muy diferente del de un candidato o de un funcionario político".

Miers "reconoce que los puntos de vista personales, como la ideología o la religión, no tienen que jugar ningún papel cuando se trata de emitir sentencias. Como juez, el papel de uno es examinar los hechos, consultar la ley y aplicar la ley que corresponda en ese caso", agregó McClellan.

En otras respuestas al cuestionario, Miers afirma que no ha dado a nadie garantías acerca de qué tipo de decisiones adoptará si resulta confirmada como juez.

También revela que ya cuando en julio se produjo la primera vacante este año en el Supremo, que acabó cubriendo el actual presidente del tribunal, John Roberts, la Casa Blanca se planteó su candidatura, pero ella indicó que no le interesaba el puesto.

Asimismo contestó "no" a preguntas acerca de si durante el proceso de su selección debatió casos o leyes específicos con alguien o dio garantías acerca de cómo se inclinará como jueza.

Igualmente critica el "activismo judicial", aquellas ocasiones en que los magistrados interpretan la ley de acuerdo con sus opiniones personales.

"Los tribunales no pueden ser la solución a los males de la sociedad y la independencia de los tribunales no les da permiso para decidir por su cuenta", asegura Miers en una de sus respuestas al cuestionario.

Hasta el momento no se ha fijado una fecha para la audiencia de confirmación de la candidata.

Algunos republicanos han apuntado que quieren que comience el 7 de noviembre, con la idea de que pueda asumir el cargo antes del Día de Acción de Gracias, el 28 de ese mes, pero los demócratas hasta el momento no se han pronunciado.

De resultar aprobada su candidatura, el nombramiento pasará al pleno del Senado, que será el que tenga la última palabra sobre la idoneidad de Miers para el puesto.

Si queda confirmada, Miers sustituirá a la jueza Sandra Day O'Connor, que durante su etapa en el cargo emitió con frecuencia el voto decisivo en un Tribunal Supremo muy dividido entre conservadores y moderados. EFE