Señor Presidente, no lo deje afuera

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de agosto, 2012

No tenemos que arrodillarnos ante el Mandatario de la nación para pedirle que no deje fuera del tren militar al general Gilberto Santiago Delgado Valdez, porque el testimonio de vida de este noble hombre de armas habla por si solo.

Gibo es una persona joven, quien a penas cuenta con 50 años de edad, a quien conocemos desde muchacho en el barrio, en cuyos inicios como cadete de la fuerza aérea ha demostrado que es un guardia de los pies a la cabeza.

Gibo, quien le ha rendido honor y pleitesía al escalafón militar, no está cabildeando un puesto, pero se actuaría con niveles de injusticia si lo sientan.

Los puestos que ha ostentado en el marco de su prolífica carrera, se lo ha ganado a fuerza de tropiezo, trabajo y sacrificio.

A Gilberto Delgado lo vimos combatir el narcotráfico cuando se desempeñó como encargado militar en el Aeropuerto Internacional de las Américas y coordinador de operativo de la DNCD, hasta alcanzar la presidencia de este importante organismo antidrogas. Luego ocupó el viceministerio de la FFAA y más tarde la Jefatura de la Fuerza Aérea Dominicana.

Gilberto Delgado, es piloto, con un vigoroso Diplomado en Estado Mayor (DEM); en el extranjeros realizó innumerables cursos, cuyos resultados le permitieron obtener medallas y cascabeles que hoy exhibe con la sagrada satisfacción del deber cumplido.

En la Jefatura de Estado Mayor de la FAD, Gibo deja sus huellas indelebles, aplicando un Plan Estratégico Institucional, que consistió en mejorar las condiciones de vida material del soldado y sus familiares, el cual contó con la ayuda de los Ministerio de las Fuerzas Armadas, Educación, Obras Públicas y la Oficina Supervisora de Obras del Estado.

Entre las obras que deja Gibo está la ampliación del Colegio Militar Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que recibe 24 aulas nuevas; la pavimentación del Taxi Way de la pista de aterrizaje; pavimentación del parqueo del Club Recreativo para Oficiales; construcción de edificación de 2 niveles del C3; mejoramiento de las estructura del invernadero; construcción del dispensario médico del Bonito, San Isidro, entre otras.

Si el honorable señor presidente de la República entiende que este militar es aun necesario, entonces que no lo deje afuera.